La Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez) presentó su Informe Anual 2021 relativo a la situación general de los derechos humanos en la región, en el que se destaca la agudización de problemas, ya comunes y rutinarios, que padece la población zuliana.
En este sentido, para Codhez el año 2021 estuvo marcado principalmente por el incremento de casos de COVID-19 frente a un sistema sanitario público precario; los altos índices de inseguridad alimentaria; la persistente violación del derecho a la vida y a la integridad personal por las constantes ejecuciones extrajudiciales; la deficiente prestación de servicios públicos.
También el irrespeto gubernamental a los derechos de los pueblos y comunidades indígenas; el desconocimiento del derecho a la educación ante la desatención institucional de los centros educativos; las violaciones a los derechos de las niñas y mujeres; las limitaciones al derecho a la libertad de expresión; y la desprotección de los derechos ambientales.
La emergencia humanitaria compleja sigue vigente
De acuerdo con lo documentado con la asociación civil, 2021 representó principalmente una lucha para acceder diariamente a los alimentos básicos en el Zulia, pues explica en su investigación que los altos precios y el bajo poder adquisitivo de los hogares de la región impidieron la obtención de alimentos suficientes y nutritivos que contribuyen a su calidad de vida, salud y bienestar general, agudizados en medio de la emergencia humanitaria compleja que afecta al país. Aunado a esto, la tasa de cambio oficial del dólar subió 324,07%, a la vuelta de un año, mientras el sueldo mínimo seguía siendo insuficiente para alimentarse adecuadamente.
Por otro lado, apagones y racionamientos eléctricos, carencia de agua por tuberías o su falta de potabilización, incremento del uso de leña para cocinar por escasez de gas doméstico, espacios sucios y acumulación de basura, sacrificios personales y familiares por largos recorridos a pie por falta de transporte público o largas colas para surtir gasolina, entre otras circunstancias, ponen en evidencia la vulneración de derechos humanos por parte del Estado que, además, no rinde cuentas de su gestión ni responde por los múltiples daños generados.
En el Zulia, la situación del sistema de salud público y la infraestructura sanitaria presentan años de continuo deterioro. El colapso hospitalario ocurrió desde hace tiempo, incluso antes de la pandemia, advierte Codhez, pero fue después de la propagación de la COVID-19 en la región que el problema de los servicios sanitarios quedó en evidencia indiscutible.
De acuerdo con Codhez, en el Zulia, durante el año 2021, se registraron 228 muertes como consecuencia de 178 acciones de violencia policial. En concreto, para el primer semestre de 2021, se contabilizaron 158 muertes en el marco de 122 hechos de violencia policial, mientras que, para el segundo semestre se constataron 70 fallecimientos en 56 hechos que involucraron la participación de funcionarios de seguridad del Estado venezolano.
El Lago de Maracaibo clama por atención
En una revisión al contexto ambiental del Zulia, Codhez indica que la falta de recolección de desechos por parte de los órganos competentes hace que las comunidades se vean obligadas, ante el miedo de la proliferación de animales y enfermedades, a quemar la basura que se acumula de forma incesante y constante.
Además, la organización denuncia que la contaminación del Lago de Maracaibo es tan extrema que se ha señalado que el 90% de sus orillas está colma de basura, de lo cual el 80% es plástico que es arrastrado por las 40 desembocaduras de cañadas que llegan a su cuenca.
“Todo este panorama exige que mantengamos un perenne levantamiento de voces, reclamando nuestros derechos y libertades, ante la masiva y sistemática violación de los derechos humanos que resulta de la emergencia humanitaria compleja que afecta a Venezuela, frente a la inercia de un Estado que no cumple con su responsabilidad constitucional de atender de forma prioritaria las más básicas necesidades de las personas”, puntualiza Codhez.

