El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves una nueva ampliación de sanciones contra el régimen cubano, una medida que afecta directamente al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, a varios de sus familiares cercanos y a organizaciones consideradas fundamentales dentro de la estructura política, militar y económica de la isla.
La decisión fue oficializada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependencia adscrita al Departamento del Tesoro estadounidense, que incorporó a cinco personas y cinco entidades cubanas a la Lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN, por sus siglas en inglés).
La inclusión en esta lista implica el congelamiento de cualquier activo o propiedad que los sancionados puedan poseer bajo jurisdicción de Estados Unidos, además de prohibir a ciudadanos, empresas e instituciones estadounidenses realizar transacciones o negocios con ellos.
Miguel Díaz-Canel y familiares de los Castro entre los sancionados
Entre las personas afectadas por las nuevas restricciones figura el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, quien encabeza el listado divulgado por las autoridades estadounidenses.
También fueron sancionados:
- Lis Cuesta Peraza, esposa de Díaz-Canel.
- Manuel Anido Cuesta, hijastro del mandatario cubano.
- Raúl Alejandro Castro Calis, nieto del exgobernante Raúl Castro.
- Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro y una de las figuras más influyentes dentro de los organismos de seguridad e inteligencia del país.
La administración estadounidense considera que estas personas forman parte de la estructura de poder que sostiene al gobierno cubano y que participan en decisiones vinculadas al control político y social de la isla.
Organizaciones estratégicas del Estado cubano también fueron sancionadas
Además de las sanciones individuales, Washington amplió las medidas contra varias instituciones consideradas esenciales para el funcionamiento del régimen cubano.
Entre las entidades incluidas en la Lista SDN destacan:
- Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).
- El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).
- El Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR).
- La empresa minera La Victoria S.A.
- La agencia de viajes Amistur Cuba S.A.
Según el Departamento del Tesoro, estas organizaciones desempeñan un papel clave en el sostenimiento político, económico y militar del Estado cubano.
La administración Trump endurece la presión sobre La Habana
Las nuevas sanciones forman parte de una estrategia más amplia impulsada por la administración del presidente Donald Trump para incrementar la presión sobre el gobierno cubano.
Durante los últimos meses, Washington ha anunciado restricciones adicionales contra funcionarios del Ministerio del Interior de Cuba, miembros de la Dirección de Inteligencia y altos cargos de la Policía Nacional Revolucionaria.
El objetivo declarado por Estados Unidos es responsabilizar a quienes considera involucrados en acciones de represión política y violaciones de derechos humanos dentro de la isla.
Sanciones coinciden con proceso judicial por el caso Hermanos al Rescate
El anuncio también coincide con recientes acciones judiciales desarrolladas en Miami relacionadas con el derribo de las avionetas de la organización Hermanos al Rescate en febrero de 1996.
En aquel incidente murieron cuatro pilotos, incluidos tres ciudadanos estadounidenses, después de que aeronaves militares cubanas derribaran las avionetas sobre aguas internacionales.
Actualmente, Raúl Castro enfrenta nuevas acciones legales vinculadas a ese caso, uno de los episodios más polémicos en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos durante las últimas décadas.
Crece la tensión entre Washington y La Habana
Analistas consideran que estas medidas reflejan un nuevo capítulo en el endurecimiento de las relaciones bilaterales entre ambos países.
Las sanciones podrían aumentar las dificultades financieras de las entidades afectadas y complicar aún más las posibilidades de acercamiento diplomático entre Washington y La Habana, en un contexto marcado por tensiones políticas, económicas y migratorias.
Con esta nueva ronda de restricciones, Estados Unidos reafirma su estrategia de ejercer presión directa sobre los principales dirigentes y organismos vinculados al poder en Cuba, mientras el gobierno cubano rechaza las medidas y las califica como una política de hostilidad contra la isla.

