Un teléfono celular olvidado durante una fuga terminó convirtiéndose en la pieza clave para desmantelar una de las operaciones de lavado de dinero más importantes vinculadas al Tren de Aragua en Chile.

La Policía de Investigaciones (PDI) reveló que una mujer conocida con el alias de “Barbie”, identificada como Bárbara Hernández, fue determinante en la caída de una célula criminal que habría enviado más de 78 mil millones de pesos chilenos —equivalentes a unos 87 millones de dólares— hacia Colombia.

Las autoridades consideran a Hernández una “jefa de plaza”, es decir, una integrante de alto nivel dentro de la estructura operativa de la organización criminal de origen venezolano, que en los últimos años ha extendido su presencia por varios países de América Latina.

Un celular perdido abrió la puerta a una investigación millonaria

La historia comenzó tras una megafiesta organizada por integrantes del Tren de Aragua en una parcela de la comuna de Lampa, en la región Metropolitana de Santiago.

El evento terminó en tragedia cuando cinco personas fueron asesinadas a tiros, generando una de las investigaciones criminales más complejas de los últimos años en Chile.

Según la PDI, durante la huida del lugar, “Barbie” dejó caer su teléfono celular. Lo que parecía un simple descuido terminó convirtiéndose en una mina de información para los investigadores.

Los análisis forenses realizados al dispositivo permitieron descubrir conversaciones sobre extorsiones a discotecas, comunicaciones con líderes del Tren de Aragua en Venezuela y contactos directos con operadores financieros de la organización.

Además, los detectives encontraron mensajes vinculados con Carlos “Bobby” Gómez, considerado uno de los principales líderes de la estructura criminal en la región.

La Operación Tokio dejó 19 detenidos

Los antecedentes recopilados dieron origen a la denominada “Operación Tokio”, un amplio operativo que culminó con la detención de 19 ciudadanos venezolanos.

Entre los arrestados figuran 10 mujeres y nueve hombres, incluido José Carlos Pérez Asencio, un ejecutivo del Banco Santander que anteriormente habría trabajado en el Banco de Venezuela.

Todos los involucrados enfrentan cargos relacionados con asociación criminal, lavado de activos y otros delitos vinculados a la operación financiera de la organización.

Así funcionaba la red criminal

De acuerdo con la investigación liderada por la Fiscalía Metropolitana Sur, la célula del Tren de Aragua operaba bajo un esquema que combinaba extorsión, narcotráfico y explotación sexual.

Las autoridades sostienen que los integrantes de la banda presionaban a propietarios de locales nocturnos en Santiago para realizar eventos organizados por la organización.

Durante estas fiestas se comercializaban drogas y se explotaba sexualmente a mujeres, generando importantes ingresos ilícitos que posteriormente eran enviados a las estructuras superiores del grupo criminal.

Las ganancias terminaban llegando a Carlos “Bobby” Gómez, quien actualmente permanece encarcelado en Colombia mientras enfrenta un proceso de extradición hacia Chile.

Empresas fachada y criptomonedas: la ruta del dinero

El fiscal regional Héctor Barros explicó que la organización utilizó sofisticados mecanismos para introducir el dinero ilícito en el sistema financiero formal.

Según detalló, los fondos eran canalizados a través de dos empresas creadas específicamente para ocultar el origen de los recursos.

Las compañías fueron constituidas con apenas días de diferencia, compartían domicilio y tenían actividades económicas similares. Sin embargo, en pocos meses comenzaron a registrar movimientos financieros por miles de millones de pesos.

Posteriormente, los recursos eran transferidos a otras empresas y mezclados mediante operaciones con criptomonedas, dificultando el rastreo del dinero por parte de las autoridades.

Pese a ello, la investigación logró congelar más de 140 cuentas bancarias y decomisar aproximadamente 370 mil dólares que aún permanecían bajo control de la organización.

El vínculo con el asesinato de Ronald Ojeda

La investigación también volvió a poner bajo la lupa a Carlos “Bobby” Gómez debido a su presunta relación con el secuestro y asesinato del exmilitar venezolano Ronald Ojeda, ocurrido en Chile.

Declaraciones recogidas en la causa señalan que Gómez habría actuado como intermediario entre líderes del Tren de Aragua y operadores de la organización en territorio chileno.

Uno de los testimonios asegura que la orden para asesinar a Ojeda habría provenido directamente de Héctor Guerrero Flores, conocido como “Niño Guerrero”, máximo líder del Tren de Aragua.

Otra declaración lo identifica como una de las personas encargadas de autorizar operaciones criminales de alto impacto dentro de la organización.

Un error que derrumbó una estructura multimillonaria

Lo que comenzó con la pérdida de un teléfono celular terminó exponiendo una compleja red internacional de lavado de dinero, narcotráfico, extorsión y crimen organizado.

Para los investigadores, el caso demuestra cómo un pequeño error puede desencadenar la caída de estructuras criminales capaces de movilizar decenas de millones de dólares a través de distintos países de América Latina.

La denominada “Operación Tokio” representa uno de los golpes más significativos contra las finanzas del Tren de Aragua en Chile y podría abrir nuevas líneas de investigación sobre la expansión internacional de la organización.

por primeraedicioncol

Portal web dedicado a noticias, notas y variedades sobre la Costa Oriental del Lago-Venezuela, pero además, información general

Deja un comentario

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo