El joven de Ciudad Ojeda, Milton Medina, conocido popularmente como Miltico en redes sociales, ha llegado a otra gran ciudad: Valencia. Allí ha sido recibido con amabilidad y una ola de motivación necesaria para continuar su camino hacia la Gran Sabana.
Este 1 de junio, Miltico arribó a Valencia, capital del estado Carabobo, el cuarto estado de su recorrido hacia su meta. Tras una parada en Bejuma, logró superar las empinadas vías de la zona.
Se estima que Miltico ha recorrido casi 500 kilómetros, una verdadera proeza considerando su escasa experiencia en el ciclismo.
En el día 13 de su viaje, el joven de Ciudad Ojeda transitó por la Troncal 11 y pudo apreciar la belleza de la región desde un famoso mirador de la zona.
A su llegada a Valencia, recibió la sorpresa de un hospedaje en el Hotel Pequeña Valencia, ubicado en el casco histórico de la ciudad.
Además, ha sido recibido por propios y extraños con regalos necesarios para el viaje y ha sido hospedado en un hotel de la ciudad industrial sin costo alguno.
La travesía de Milton Medina desde Ciudad Ojeda hasta la Gran Sabana continúa sumando kilómetros, experiencias y muestras de solidaridad.
«Ya estamos cerca de Valencia, falta poco. Ha sido un placer, muchas gracias. Qué vida tan bella», expresó Medina mientras se aproximaba a la capital carabobeña, visiblemente emocionado por el apoyo recibido durante el trayecto.
A medida que avanzaba por la autopista, más personas se sumaban al recorrido. Algunos conductores reducían la velocidad para saludarlo, mientras otros se acercaban para felicitarlo por el desafío que ha emprendido.

«Es una buena inspiración, mi pana», le comentó uno de los ciudadanos que se encontró con él en el camino. Otros le desearon éxito para completar su meta y llegar sin contratiempos a su destino final.
Al ingresar a Valencia, Medina destacó el respaldo que recibió para movilizarse en medio del intenso tráfico de la ciudad.
Tras varias horas de recorrido, el viajero confirmó oficialmente su llegada a la ciudad. Sin embargo, aún debía resolver un aspecto importante de la jornada: encontrar un lugar donde descansar y pasar la noche.
La respuesta no tardó en llegar. El Hotel Pequeña Valencia decidió ofrecerle alojamiento gratuito, un gesto que Medina agradeció profundamente.
Según relató, fue informado de que el establecimiento lo esperaba para brindarle hospedaje sin costo, permitiéndole recuperar energías para continuar su aventura.

Una parada para recuperar fuerzas
El viajero destacó la comodidad de las instalaciones y reveló que, además del hospedaje, el hotel también le ofreció la cena.
«El mismo hotel me va a invitar hoy la cena, así que hay que aprovechar oportunidades como estas», comentó entre risas.
Otro aspecto que llamó su atención fue que el establecimiento admite mascotas, algo importante durante su recorrido.

Otra sorpresa para Miltico
Entre tanto, desde Ciudad Alianza, en el municipio Guacara, los integrantes del taller Bikemarket le tendieron la mano para realizar una merecida atención a «La Pollito», como llama a su bicicleta.
Allí lograron reparar la base del bolso de «Lara», además de sustituir varias piezas que presentaban desgaste por los kilómetros recorridos.
En esta oportunidad, un grupo de colaboradores realizó ajustes en la bicicleta que utiliza durante el recorrido, con el objetivo de mejorar su seguridad y comodidad en los kilómetros que aún le restan por recorrer.

Entre las mejoras efectuadas se encuentran la adaptación de algunos componentes para reforzar la carga que transporta, así como la instalación de nuevos accesorios destinados a optimizar el viaje.
Además, representantes de distintas iniciativas y emprendimientos realizaron donaciones de implementos para fortalecer el equipamiento del ciclista. Entre los aportes recibidos destacan cauchos con tripa, pedales, bolsos y una alforja adicional que le permitirá transportar más pertenencias durante la expedición.
Cada nueva parada confirma que el recorrido de Miltico no solo avanza sobre ruedas, sino también gracias a la solidaridad de cientos de personas que se han identificado con su historia y que, de una u otra forma, contribuyen a que alcance la meta de llegar a la Gran Sabana.
Hasta el momento de esta redacción, ya recorría las calles de San Joaquín (Carabobo), con destino a Maracay, estado Aragua.


