La aeronave llegó al aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, pasadas las 4:30 de la tarde, procedente de Harlingen, Texas, con una escala en Miami para abastecer combustible.
Esposados de pies y manos, los migrantes fueron colocados en un avión de madrugada en el pequeño aeropuerto de Harlingen, cerca de la frontera con México, constató un equipo de la AFP.
En Maiquetía el canal del Estado, VTV, confirmó que son 127 ciudadanos deportados desde Estados Unidos.
«Aquí viajan desde aquellos que acaban de ingresar ilegalmente a nuestras fronteras hasta aquellos que han estado en el país por un tiempo y han cometido actos criminales», explicó Corey Price, director asociado de ICE, en Harlingen.
En el aeropuerto Simón Bolívar había una fuerte presencia de policías y agentes de inteligencia por la llegada de los migrantes, según fuentes del ministerio del Interior. Pasando rápido por el área de desembarque, el jefe de la autoridad de identificación (Saime), Gustavo Vizcaíno, dijo que tomarían huellas a los deportados.
La Casa Blanca anunció a principios de octubre un acuerdo con el gobierno de Maduro para «la repatriación ordenada, segura y legal» de migrantes «que no tienen base legal para permanecer en Estados Unidos».
Biden, que busca la reelección en 2024, encara una fuerte presión por parte de republicanos, que le acusan de haber causado una crisis migratoria en la frontera con México, e incluso de algunos demócratas tras el desbordamiento de varias ciudades bajo su mando por la llegada de migrantes.
«Este vuelo a Venezuela es el primero que veo en mi carrera de un vuelo chárter completo de venezolanos regresando a su país, y planeamos tener varios más en los próximos días y semanas», dijo Price.
Venezuela rompió relaciones con Estados Unidos en 2019, tras desconocer la reelección de Maduro un año antes tachándola de fraudulenta. Hasta la ruptura, los migrantes venezolanos sujetos a deportación eran enviados en vuelos comerciales, y después, por un tiempo, a México.
Los detenidos llegaron a Harlingen en buses hasta la pista del aeropuerto texano, y fueron revisados exhaustivamente por oficiales encargados de su custodia, antes de embarcar.
El jefe de la Patrulla Fronteriza Jason Owens le habló a la prensa antes del primer vuelo de deportación de venezolanos indocumentados después de un acuerdo entre Estados Unidos y Venezuela en Harlingen, Texas, el 18 de octubre de 2023.
Debido a las cadenas en sus pies, que les fueron retirados una vez a bordo, uno a uno subieron las escalinatas del avión fletado por el ICE, ayudados por un agente. La mayoría vestía su propia ropa, aunque algunos iban con sudaderas de color claro.
Sus pertenencias estuvieron acomodadas en el suelo, en bolsas de colores blanco y naranja, que luego fueron despachadas en el avión.
El vuelo incluye «toda la gama de personas que están aquí [en EEUU] ilegalmente y a las que se les ha ordenado su expulsión. Y eso incluye a aquellos que están regresando [a Venezuela] a través de la expulsión acelerada, en cuestión de días y semanas, a diferencia de años como se ha visto en el pasado», explicó Price.



