Estados Unidos reforzó su apoyo a las operaciones de emergencia en Venezuela con el despliegue de más de 900 efectivos militares, quienes participan en las labores de asistencia humanitaria tras los devastadores terremotos registrados el pasado 24 de junio, que afectaron gravemente a La Guaira y otras regiones del país.
La información fue confirmada por el comandante del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis Donovan, quien detalló que la misión busca fortalecer las tareas de rescate, logística y distribución de ayuda humanitaria.
Otros 800 militares permanecen en alerta
Donovan explicó que, además del contingente ya desplegado en territorio venezolano, otros 800 efectivos permanecen posicionados en Puerto Rico y Curazao, preparados para movilizarse de inmediato si la evolución de la emergencia lo hace necesario.
El apoyo forma parte de la respuesta internacional que diversos países han activado para asistir a Venezuela tras uno de los desastres naturales más graves de su historia reciente.
Drones MQ-9 Reaper apoyan las operaciones de rescate
El operativo estadounidense incluye una importante capacidad tecnológica. Entre los equipos desplegados destacan cinco drones MQ-9 Reaper, utilizados para sobrevolar las zonas afectadas y recopilar información en tiempo real sobre carreteras, puentes, edificios colapsados y áreas de difícil acceso.
Las imágenes y datos obtenidos son analizados por una unidad especializada ubicada en Miami, que posteriormente comparte la información con las autoridades venezolanas para facilitar la planificación de los operativos de rescate y asistencia.
Aviones C-17 agilizan la llegada de ayuda internacional
Estados Unidos también movilizó cinco aeronaves C-17 Globemaster III, utilizadas para apoyar la rehabilitación de aeropuertos y optimizar la recepción y distribución de la ayuda internacional.
Según el Comando Sur, estas operaciones buscan evitar la congestión en los terminales aéreos y acelerar la entrega de alimentos, medicinas, equipos médicos y otros insumos destinados a las comunidades afectadas.
El USS Fort Lauderdale participa en la misión
En el componente marítimo, el buque anfibio USS Fort Lauderdale se encuentra apoyando las operaciones con helicópteros UH-1Y Super Huey y aeronaves MV-22 Osprey, empleadas para transportar suministros esenciales, personal de rescate y equipos especializados hacia las zonas de más difícil acceso.
Estas aeronaves permiten mantener un puente aéreo con las comunidades afectadas, especialmente en sectores donde la infraestructura vial sufrió daños importantes tras los movimientos sísmicos.
Continúa la cooperación internacional
El despliegue militar estadounidense se suma a la ayuda enviada por decenas de países y organismos internacionales, que mantienen activos operativos de rescate, atención médica y distribución de asistencia humanitaria.
Las labores continúan mientras las autoridades venezolanas avanzan en la evaluación de daños, la búsqueda de desaparecidos y la atención de miles de familias que permanecen en refugios temporales tras los terremotos del 24 de junio.

