La Junta Directiva, el personal médico y los colaboradores de la Fundación Divino Niño, en Ciudad Ojeda, realizaron un emotivo acto de homenaje y oración en memoria de las víctimas de los fuertes terremotos registrados recientemente en el país.
El evento, celebrado en la cancha de la institución, fue convocado bajo la premisa de que «en el corazón de la fundación, cada vida cuenta y cada ausencia se honra», convirtiéndose en un espacio de encuentro, reflexión y esperanza frente a la tragedia.
Un llamado a la reconciliación y al cese de la indiferencia
El acto litúrgico fue presidido por el presbítero Jesús Rosillo, párroco del Santuario Divino Niño, quien dirigió un profundo momento de oración para pedir perdón por las debilidades humanas y la división social. Durante la lectura de las preces, el sacerdote exhortó a la comunidad a dejar de lado el egoísmo y a recuperar la capacidad de amar y ser solidarios en tiempos de crisis.
«Señor, te pedimos perdón por la indiferencia, por cerrar los ojos ante el hermano que sufre y por no ser, en la cotidianidad, constructores de la paz y la solidaridad que nuestra Venezuela clama», expresó el sacerdote ante los asistentes, visiblemente conmovidos.
Posteriormente, el padre Rosillo dio lectura al Santo Evangelio según San Marcos, centrado en el pasaje de la barca en medio de la tormenta, una metáfora que cobró especial significado para los presentes debido a la emergencia que viven miles de familias venezolanas.

Solidaridad con las familias en la dolorosa espera
Por su parte, Francisco Pérez, presidente de la Fundación Divino Niño, destacó la importancia de orientar la misión de la institución hacia el acompañamiento espiritual y el apoyo moral en momentos de tanta dificultad.
El acto no solo buscó honrar la memoria de quienes perdieron la vida, sino también transmitir un mensaje de fortaleza, esperanza y solidaridad a las familias que aún viven la angustiosa e incierta espera de encontrar con vida a sus seres queridos tras los terremotos.
Con este homenaje, la Fundación Divino Niño reafirma su lema institucional, «Servimos con amor», consolidándose como un espacio que, además de brindar asistencia médica, promueve la solidaridad, el acompañamiento y la calidad humana en los momentos más difíciles que enfrenta el país.

Nota de Prensa

