La economía venezolana podría crecer a tasas de dos dígitos en 2027, impulsada principalmente por la recuperación de las inversiones y el aumento de la producción petrolera, proyectó Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica.
El economista estima que la actividad económica nacional podría expandirse más de 10% durante 2027, a medida que la industria de los hidrocarburos gane dinamismo y se concreten nuevas inversiones en el sector petrolero.
Grisanti señaló que, junto con el equipo de Ecoanalítica, ha evaluado distintos escenarios para los próximos años y concluyó que la producción petrolera venezolana podría mantener una trayectoria ascendente incluso sin una transición política.
«No cabe duda de que en 2027 vamos a tener un crecimiento de doble dígito, muy importante, que se va a traducir en una mejora también importante para la población», afirmó.
Venezuela podría sumar 400.000 barriles diarios
De acuerdo con las estimaciones del economista, Venezuela podría incrementar su producción en unos 400.000 barriles por día (bpd) entre 2027 y 2028, como resultado de la recuperación progresiva de la actividad petrolera.
Sin embargo, Grisanti considera que el crecimiento podría ser significativamente mayor durante la próxima década si el país logra avanzar hacia un escenario de mayor institucionalidad, estabilidad y confianza para las inversiones.
En un escenario sin transición política, Ecoanalítica proyecta que la producción petrolera podría alcanzar unos 2,5 millones de barriles diarios en 2036, lo que representaría aproximadamente duplicar los niveles actuales.
En cambio, si se produce una transición y se establece un gobierno capaz de generar mayor confianza entre los inversionistas, la producción podría acercarse a 3,2 millones de barriles diarios en 2036, según las proyecciones citadas por Grisanti.
Ese nivel de producción sería comparable con el registrado por Venezuela alrededor de 1999, antes del prolongado deterioro de la industria petrolera.
Confianza e institucionalidad serán claves
Para Grisanti, el factor político tendrá un peso determinante en la velocidad de recuperación de la economía y de la industria petrolera venezolana.
«Creemos que la locomotora petrolera se prendió, pero la velocidad de esa locomotora va a tener que ser respaldada entre 2027 y 2028 con una transición en lo político y con unas autoridades que generen más confianza», sostuvo.
El economista considera que la recuperación de la producción petrolera ya está en marcha, pero advierte que la inversión, la confianza y las condiciones institucionales serán determinantes para definir hasta dónde puede llegar el crecimiento de Venezuela durante los próximos años.

