El Gobierno de Venezuela comunicó oficialmente su disposición para recibir y albergar hipopótamos descendientes de los introducidos por Pablo Escobar en Colombia, según informó la organización Ostok Sanctuary.
La iniciativa contempla el traslado de al menos ocho ejemplares a centros de conservación bajo manejo humano, con el respaldo de entidades como Misión Nevado y otros organismos enfocados en el bienestar animal.
La propuesta venezolana se suma a una cadena de ofrecimientos internacionales que buscan evitar la eutanasia de estos animales, cuya presencia en el Magdalena Medio colombiano ha generado un intenso debate ambiental y social.
La población de hipopótamos supera actualmente los 200 ejemplares, afectando ecosistemas locales, especies nativas y comunidades rurales, lo que llevó al Gobierno colombiano a autorizar la eutanasia de al menos 80 ejemplares como medida de control.
Ernesto Zazueta, presidente de Ostok Sanctuary, explicó que el interés venezolano se mantiene vigente desde 2023 y ha sido reforzado por organismos privados y estatales que buscan garantizar un manejo ético y seguro de los animales.
Otros países como México, India, Perú, Ecuador y Filipinas también mostraron interés, pero enfrentaron obstáculos logísticos, legales y diplomáticos que han impedido concretar los traslados.
El transporte internacional de hipopótamos implica protocolos estrictos de salud animal, cuarentenas, infraestructura especializada y recursos económicos importantes, convirtiéndose en una de las operaciones más complejas de fauna silvestre a nivel mundial.
Ostok Sanctuary mantiene negociaciones para ampliar la red de recepción y busca construir una solución sustentada en criterios éticos y científicos, promoviendo la cooperación regional para el manejo de la especie invasora

