Un héroe anónimo. «Sembrar árboles es un aporte significativo para Cabimas»

Es posible que algún árbol que hayas visto en Cabimas haya sido una iniciativa del ingeniero Luis González, pues su firma se ha extendido por décadas en el rescate y preservación de la flora en el municipio zuliano.

Hay personas que son héroes anónimos, que a veces, sin mucha algarabía o publicidad hacen su trabajo poco a poco; Luis González es ese tipo de persona, cuyas labores se han extendido más allá de ostentar algún cargo público, pero mucho más, lo hace a modo personal casi todas las semanas; quizás es su forma de aportar su granito de arena a Cabimas.

Con formación en el área pecuaria y agrícola, y una amplia experticia de los árboles autóctonos del municipio Cabimas, Costa Oriental del Lago, sus manos están al servicio y preservación de las zonas verdes.

“No es fácil hacer este trabajo, a veces sin necesidad de estar acompañado, solo salgo con mis recursos y hacemos lo que considero es mi deber, sembrar árboles. Aunque no parezca es un aporte significativo para el municipio”, dijo.

Quizás muchos lo conocen cuando fue el director Municipal de Ambiente en Cabimas, en la gestión de Hernán Alemán, y cumplió un gran trabajo para extender las áreas verdes en la entidad.

“Tuvimos un proyecto, a finales de los 90, la meta era sembrar 25 mil árboles, no lo logramos, pero se sembraron 15 mil”, explicó.

15 mil árboles en Cabimas son una data muy importante, pero si a eso, le suman los árboles que ha sembrado en toda su vida, la cifra sería mayor.

En una ciudad como Cabimas, cuyo ecosistema se ha visto afectado por la explotación petrolera, la siembra de un árbol tiene una gran significación.

Un árbol tiene la capacidad de mitigar la contaminación ambiental y nos proveen de oxígeno, son reguladores climáticos debido a su capacidad para controlar la radiación solar, el viento y la humedad, regulan el ciclo del agua, forman suelos fértiles e incluso aportan un valor estético a las zonas urbanas.

González ha colaborado con charlas, jornadas, campañas de arborización con diversas organizaciones que han decidido apoyarle por su disciplinado trabajo y constancia.

Sembrar árboles es una iniciativa personal, y en muchas ocasiones lo que hago es que algunas organizaciones nos convocan y se planifica el trabajo, y con los insumos necesarios se hace la labor” manifestó.

Pero explica “si tengo los insumos para realizar una siembra, lo hago, sin mucha demora”, manifestó.

El ingeniero Luis González le invitan de diversos grupos para unirse a campañas de siembra en Cabimas

Es un proceso

El ingeniero Luis González manifiesta que muchas personas creen que es algo sencillo, pero hay un gran esfuerzo en conseguir las plantas adecuadas.

“Hay que ir a las zonas boscosas de Cabimas y aún fuera del municipio, y hacer el trabajo de trasplantar, brindar el cuidado necesario en mi hogar, y cuando están listas para ser sembradas, vamos y ubicamos un lugar ideal”, dijo.

Un árbol de cabimo, copaiba, sembrado en el Centro Comercial Costa Mall

González está claro que el éxito del trabajo es después de la siembra, pues hay árboles que en su etapa de crecimiento requieren de riego constante, por ello, en gran medida, depende de la ayuda de las comunidades.

“Esperamos que las nuevas autoridades tengan el interés para masificar los esfuerzos y lograr grandes cosas en Cabimas en el tema de arborización”, agregó.

El ingeniero González expresa que a modo personal han hecho grandes esfuerzos, pero siempre trata de planificar sitios cercanos a su hogar para prestar la supervisión necesaria.

“Hemos tomado como referencia el Bulevar de la Iglesia San José, en la calle Cumaná, con varias jornadas de siembra con diversas especies”, apuntó.

Por otro lado, afirma que muchos políticos creen que la arborización no da votos, pero recordó la competencia que hubo entre Manuel Rosales como gobernador y Jean Carlos Dimartino como alcalde de Maracaibo.

“Sin duda, le cambiaron el rostro a Maracaibo, y en gran parte, se debió a la arborización masiva”

Actualmente están tratando de introducir el curarire, el cual es un árbol conocido en algunos sitios como Floramarillo, familia del Araguaney, en un esfuerzo minúsculo, pero buscando alianzas que permitan incentivar un gran movimiento en Cabimas.

“Buscamos contagiar, encender la «mecha» del amor por los árboles; esperamos que las nuevas autoridades tengan alguna inquietud por el tema ambiental. Si la comisión de ambiente del concejo municipal si presta interés, se perdiera de vista en el tema para gestionar y conseguir recursos de forma creativa”, precisó.

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