En medio de la decisión del gobierno nacional de llevar los restos de Domingo Sifontes Velásquez al panteón nacional, compartiremos algunos aspectos de la vida de éste militar venezolano.
En enero de 2024 se cumplieron 129 años de la expulsión de los ingleses del río Cuyuní, estos, pretendieron hacerse de las poblaciones El Callao, Tumeremo y El Dorado, con la finalidad de sustraer riquezas y provisiones. El general Sifontes lideró la fuerza venezolana que resistió la toma.
En honor a su gesta, los restos del general venezolano reposarán en el Panteón Nacional.
Domingo Antonio Sifontes Velásquez nació en Chamariapa, Barcelona, el 9 de mayo de 1838 y murió en Tumeremo, estado Bolívar, el 9 de enero de 1912.
El General Sifontes nació de una familia agrícola que se estableció durante su infancia en la localidad de Tumeremo donde fue llamado «El llanero Intelectual, por su pasión por la lectura desde su juventud.
El joven Sifontes, procedente de familia humilde, destacó rápidamente por sus méritos lo que lo llevaría a una larga carrera como estratega y soldado.
Debido al avance de los ingleses sobre el Río Esequibo durante la independencia y las guerras civiles Venezolanas, se creó la “Comisaría Nacional del Cuyuní y sus Afluentes” en 1884 entre los rios Yuruari y Cuyuní, a la que se asignó una guarnición militar para esta zona y una compañía de la Fuerza Armada de Venezuela, a cargo del general Domingo Antonio Sifontes,que fue nombrando comisario general de la entidad.
En el ejercicio de este cargo, se dedicó a la exploración de la zona, la protección de los indígenas que allí habitaban y el cuidado de la comisaría, manteniéndola completa, equipada y distribuida por el territorio que le fue asignado, así como la creación de sub-comisarías, proceso que llevó a cabo con rapidez.
El 2 de marzo de 1884, fundó la población de El Dorado, en la que estableció un puesto militar con el objetivo de expulsar a los invasores del área.
Este hecho le dio el reconocimiento como héroe local.
A pesar de que las órdenes de Sifontes eran la destrucción inmediata de asentamientos de británicos e impedir maniobras militares de ellos a toda costa, el general Sifontes procedió con diplomacia, interesado en evitar confrontaciones armadas, postura que se debilitó en 1887 con la ruptura de relaciones con el Reino Unido por parte del gobierno de Antonio Guzmán Blanco por adjudicarse por decreto a El Callao, Guasipati y El Dorado al territorio de la Guyana Británica.
El 2 de enero de 1895 se produce el llamado Incidente del Cuyuní, bautizado así por el propio general Sifontes, fue un enfrentamiento armado entre venezolanos y británicos, en el que por dirección de Sifontes los Venezolanos salieron vencedores.
A horas de la madrugada, los hombres del «inspector Barnes» de Inglaterra, tomaron un puesto militar desocupado, de nacionalidad venezolana, ubicado en la margen izquierda de río, en el cual los hombres de Barnes izaron la bandera inglesa en tierras venezolanas durante el día.
Ante este hecho, el capitán Andrés Avelino Domínguez, segundo al mando de Sifontes, fue enviado a recuperar el asentamiento. Resultado en la retirada de los ingleses y el apresamiento de Barnes y sus hombres, que fueron llevados a la Comisaría General, lo que aumentó las tensiones entre ambos países, en medio de una crisis interna que vivía Venezuela.
En su Honor se nombró el Municipio Sifontes en el estado Bolívar, con capital en Tumeremo donde sirvió la mayor parte de su vida.

