El Gobierno de Panamá confirmó que varios buques con su bandera, interceptados por Estados Unidos frente a las costas de Venezuela, incumplieron las normas de abanderamiento marítimo, al presentar irregularidades en su identificación y en los registros de la tripulación.
Así lo afirmó el ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Javier Martínez-Acha, en declaraciones recogidas por medios locales, en las que detalló que se detectaron cambios de nombre en al menos una de las embarcaciones, así como inconsistencias en la identidad de los tripulantes, cuyos datos no coincidían con los registros oficiales panameños.
“Todas estas variables resultan alertas que nos fuerzan a tomar decisiones para que nuestro pabellón, como marina mercante, se respete y cumpla con todas las normas de nuestro país y las normas marítimas internacionales”, expresó el canciller.
Seguimiento y posibles sanciones
Martínez-Acha indicó que el Estado panameño está actuando conforme a estas señales de alerta y que se realizará un seguimiento cercano de los incidentes, con el objetivo de determinar las medidas administrativas o legales correspondientes para proteger la integridad del registro naval del país.
El canciller subrayó que Panamá no tolerará el uso indebido de su bandera en operaciones que violen la legislación nacional o las normativas marítimas internacionales.
Intercepción del buque Centuries
Las declaraciones del jefe de la diplomacia panameña se produjeron luego de que el pasado 20 de diciembre Estados Unidos interceptara el buque Centuries, de bandera panameña, mientras navegaba en aguas cercanas a Venezuela.
De acuerdo con la información disponible, la embarcación pertenece a una empresa china y, según el diario El País de España, no figura en la lista de petroleros sancionados por el Gobierno estadounidense.
No obstante, las autoridades panameñas confirmaron que el buque presentaba anomalías administrativas, incluyendo desconexión de los sistemas de localización, un elemento considerado de alto riesgo en operaciones marítimas internacionales.
Nuevo incidente con el petrolero Bella 1
Posteriormente, el domingo 21 de diciembre, se informó sobre la persecución de un tercer petrolero en el mar Caribe, cerca de las costas venezolanas. Se trata del buque Bella 1, que también navega bajo bandera panameña y que, según reportes, habría sido utilizado por Irán.
Trascendió que la embarcación se dirigía a Venezuela y que su caso está siendo evaluado dentro del mismo contexto de irregularidades en el uso del pabellón panameño, lo que refuerza la preocupación del Gobierno de Panamá por la posible utilización de su registro naval en operaciones sensibles.
Contexto regional
Estos episodios se producen en medio del endurecimiento de las acciones de Estados Unidos contra el tráfico marítimo vinculado a países sancionados, así como del incremento de la vigilancia en el Caribe y el Atlántico occidental, una zona estratégica para el comercio energético y geopolítico.
Panamá reiteró que colaborará con los organismos internacionales y reforzará los controles para evitar el uso fraudulento de su bandera, considerada una de las más grandes del mundo en términos de flota mercante.

