La empresa estatal Petroperú volvió a adquirir petróleo venezolano por primera vez desde 2009, en una operación que marca un giro en su estrategia de abastecimiento de crudo, según reportes difundidos por la agencia Bloomberg.
De acuerdo con la información, la compañía compró dos cargamentos de una mezcla de crudo Merey 16 —de origen venezolano— y West Texas Intermediate (WTI), a la firma comercializadora Trafigura.
En total, los cargamentos suman un millón de barriles, con entregas previstas entre abril y mayo, según reseñó el diario El Comercio de Perú.
Diversificación del suministro
La operación se enmarca en un proceso de diversificación de fuentes de abastecimiento por parte de Petroperú, que tradicionalmente ha importado crudo pesado desde Ecuador para abastecer sus refinerías.
“La incorporación de barriles venezolanos responde a la necesidad de ampliar la mezcla de crudos que utiliza el país”, indicó Bloomberg, destacando que este movimiento representa un cambio relevante en el patrón de compras de la nación andina.
Contexto internacional
El regreso del petróleo venezolano a mercados como el peruano ocurre en medio de ajustes en la comercialización global del crudo, donde intermediarios internacionales han retomado operaciones con el hidrocarburo sudamericano.
Firmas como Trafigura y Vitol han sido señaladas como actores clave en estas transacciones, facilitando la colocación de crudo venezolano en distintos mercados.
Estas gestiones se producen en un contexto geopolítico marcado por decisiones del gobierno de Estados Unidos, presidido por Donald Trump, orientadas a flexibilizar ciertos mecanismos de comercialización del petróleo venezolano a través de intermediarios.
Impacto en el mercado
La compra de crudo venezolano por parte de Perú podría abrir la puerta a nuevas operaciones similares en la región, en la medida en que los países busquen optimizar costos y diversificar sus fuentes energéticas.
Asimismo, refleja el reposicionamiento progresivo del petróleo venezolano en el mercado internacional, tras años de restricciones y limitaciones en su comercialización.
Con esta operación, Petroperú no solo retoma vínculos comerciales con Venezuela, sino que también se adapta a un entorno energético en constante transformación.

