Las autoridades del estado Bolívar confirmaron este lunes el hallazgo de dos cadáveres en las aguas del Embalse de Macagua, en Ciudad Guayana, los cuales corresponden a Alexander Alvarado Reyes (15 años) y Ashleikert Ríos Salamanca (17 años), jóvenes que se encontraban desaparecidos desde la tarde del pasado lunes 15 de diciembre.
La identificación fue confirmada por los familiares de ambos adolescentes, poniendo fin a varios días de angustia y búsqueda ininterrumpida por parte de comunidades, organismos de seguridad y allegados.
Salieron a trotar y no regresaron
De acuerdo con la información recabada, los menores fueron vistos por última vez cuando salieron a trotar por las avenidas Pedro Palacios Herrera y Leopoldo Sucre Figarella, en el sector San Félix. Tras perder contacto con ellos, se activaron protocolos de búsqueda y alertas comunitarias para dar con su paradero.
La incertidumbre se intensificó durante las noches del 18 y 19 de diciembre, cuando residentes de la zona emprendieron búsquedas por cuenta propia, motivados por mensajes anónimos que señalaban que los jóvenes podrían encontrarse en áreas cercanas a la Universidad de Oriente (UDO) y la Villa Olímpica.
Operativos oficiales y hallazgo final
Paralelamente, los organismos de seguridad del Estado desplegaron operativos en zonas boscosas y puntos estratégicos como la Redoma de Ciudad Guayana, El Dorado y el Parque La Llovizna. No obstante, fue este lunes cuando se produjo el trágico hallazgo en la zona del embalse, donde finalmente fueron localizados ambos cuerpos.
Las autoridades no han ofrecido, hasta el momento, detalles oficiales sobre las causas de las muertes, las cuales serán determinadas por las experticias forenses correspondientes.
Protesta y clamor de los familiares
El caso generó una fuerte reacción social. El pasado 20 de diciembre, familiares, vecinos y amigos de los adolescentes cerraron la Redoma de Ciudad Guayana como medida de protesta, exigiendo mayor atención y celeridad en las labores de búsqueda.
Durante la manifestación, la madre de uno de los jóvenes, visiblemente afectada, expresó una frase que marcó la jornada y reflejó el dolor de la familia:
“No se perdió un animal, son dos vidas humanas”, reclamó ante medios y autoridades, exigiendo que no se escatimaran recursos en el operativo.
Las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias que rodearon este lamentable suceso.

