En la vida es natural encontrarnos con dificultades que se atraviesan en el camino, circunstancias externas que aparecen inesperadamente (conflictos con personas o en el entorno, falta de tiempo, situación país, dinero, etc.) que influyen en la realización de metas, sueños u objetivos.
Sin embargo depende de la fuerza de voluntad de cada quien identificar, aceptar y buscar la solución adecuada para salir adelante y seguir hacia la meta. Los obstáculos por muy desagradables que parezcan, sirven para aprender, porque exigen de la persona, reflexión, tiempo y capacidad, bien sea para aceptarlos, en el caso de que no se pueda cambiar la circunstancia o sabiduría para enfrentarlos.
Cuando los obstáculos se presentan lo más sano es hacer pausa, sin desespero, para tomar decisiones correctas, nunca hay que desanimarse, al contrario es la oportunidad para darle rienda suelta a la imaginación conjuntamente con la perseverancia. Se requiere determinación y muchas ganas para lograr los propósitos, el éxito demanda de trabajo y dedicación. Recuerda que lo que fácil llega, rápido se va y no se disfruta.
Ahora bien, existen los obstáculos internos que son características personales que impiden actuar conforme a nuestros deseos, limitan y “nos cortan las alas”. Son mutiladores de sueños que alejan del bienestar emocional y espiritual.
Estos obstáculos internos, son diferentes en cada ser humano, naturales pero dañinos. Son bloqueadores de la voluntad, la esperanza y el ánimo. Entre algunos de los obstáculos internos se encuentran el miedo, la falta de voluntad, el orgullo, la desmotivación, indecisión, poca tolerancia al fracaso, baja resiliencia, pesimismo, estilo de vida inadecuado, patrones impuestos, sentimientos de baja autoestima y culpabilidad, entre otros. Estos obstáculos nos paralizan y nos alejan de la felicidad.
Es importante que cada persona, analice cuáles son sus obstáculos internos para identificarlos, aceptarlos y trabajar en función de superarlos. Todos tenemos obstáculos internos, nadie se escapa de ellos. El primer paso es darse cuenta y no esconderlos, al contrario es un gran reto superarlos para ser mejor persona. La medicina infalible para los obstáculos internos es conciliarse consigo mismo, corregir en nosotros lo que sea necesario y GANAR.
La mayor victoria es vencerse a sí mismo.
Abg. Nilmary Boscan Maldonado

