Despertar la mañana del 25 de diciembre representa un motivo de alegría y entusiasmo para los más pequeños de la casa, es el momento de buscar debajo del árbol de navidad , de la cama o en cualquier rincón de la casa, el regalo que “trajo el niño Jesús”. Los ojos destellan luz de alegría acompañados de risas y rostros de asombros.
Es propicio recordar que el 25 de diciembre los cristianos celebran el nacimiento del Niño Jesús. Es Navidad y en las calles, avenidas y veredas se ven a los niños disfrutando de sus bicicletas, muñecas, motopatín, carros de control, estuches de maquillajes, las famosas Barbie y el Kent , los peluches y hasta las muñecas de trapos, pero también los celulares, tablas y demás juegos electrónicos de acuerdo a las posibilidades económicas de los papás.
Este año en medio de la crisis por la pandemia, hubo que reinventarse y salir a buscar en los bazares alternativas más económicas con juguetes en buen estado que permitieran llevar alegría a los niños. Lo importante de esta fecha es celebrar el nacimiento del hijo de Dios y ver reflejado a este ser en cada niño que con su juguete en mano derrocha alegría.

