Tal como se esperaba, el gobierno de Venezuela impidió el ingreso de los gendarmes argentinos destinados a resguardar la embajada de Argentina.

La tensión diplomática entre Javier Milei y Nicolás Maduro va in crescendo y tiene final abierto: el régimen caribeño informó al Ministerio de Relaciones Exteriores que prohibía el ingreso de los gendarmes que tenían previsto volar anoche desde Buenos Aires a Caracas para proteger a la embajada de Argentina en Venezuela.

La embajada de Argentina en Venezuela es el último refugio posible de los seis opositores perseguidos por los servicios de inteligencia y la justicia del gobierno populista.

Cuando el gobierno de Maduro comprobó que los opositores eran hospedados por la Argentina, un grupo de tareas de Maduro arrancó los cables de electricidad de la residencia diplomática para presionar al Gobierno y a los dirigentes que trabajan junto a María Corina Machado.

Milei emitió un comunicado ratificando su condena al régimen de Maduro y ordenó que se protegiera la seguridad de los seis opositores refugiados en la embajada argentina. En este contexto, Patricia Bullrich decidió enviar 8 gendarmes que tenían que salir ayer hacia Caracas en dos tandas distintas antes que concluyera el fin de Semana Santa.

El fracasado viaje a Caracas ya había iniciado con un enfrentamiento burocrático entre Argentina y Venezuela.

El gobierno de Caracas demoraba la autorización para el ingreso de las armas de los gendarmes, que al final habían decidido volar desarmados para proteger a seis opositores a Maduro.

Y como ya no hay lugar en la embajada, los oficiales y suboficiales de la Gendarmería iban a dormir en un hotel ubicado en las cercanías.

Pero ayer, 29 de marzo, por la tarde, la misión a Caracas fue cancelada.

Diana Mondino chateó con Bullrich para comentarle que Maduro no permitía el ingreso de los gendarmes.

La postura de Maduro viola -in totum- todo el artículo 22 de la Convención de Viena.

La ministra de Seguridad contestó a la canciller que había que forzar el ingreso de los gendarmes amparados en las convenciones internacionales.

Se trataba de la seguridad de la embajada y de los opositores al gobierno populista.

Mondino tuvo en cuenta las razones de Bullrich, pero optó por la vía diplomática para evitar un nuevo conflicto político entre Milei y Maduro.

Bullrich aceptó la perspectiva de Mondino y los gendarmes se quedaron en Buenos Aires hasta nueva orden.

Ahora queda por resolver si los seis opositores piden asilo a la Argentina para obtener un salvoconducto y escapar de Venezuela, o por el contrario, definen permanecer como huéspedes en la residencia diplomática para participar -de alguna manera- de la campaña presidencia el contra de Maduro.

por primeraedicioncol

Portal web dedicado a noticias, notas y variedades sobre la Costa Oriental del Lago-Venezuela, pero además, información general

Deja un comentario

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo