La muerte del exgobernador de Nueva Esparta y preso político Alfredo Díaz Figueroa desató una ola de reclamos y señalamientos este sábado, luego de que su esposa, Leynys Malavé, denunciara públicamente el fallecimiento del dirigente mientras estaba bajo custodia en El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).
“Exijo una respuesta, qué pasó con mi esposo. ¿Me lo mataron?”, escribió Malavé en su cuenta de Instagram, en un mensaje que refleja la incertidumbre y el dolor de la familia tras conocerse la muerte del político, quien permaneció detenido 13 meses por motivos políticos.
Con el fallecimiento de Díaz, ya son más de diez los presos políticos muertos bajo custodia del gobierno de Nicolás Maduro, de acuerdo con organizaciones y líderes opositores.
Alfredo Romero, director del Foro Penal, recordó que el exgobernador de 55 años de edad llevaba un año preso, tiempo en el que permaneció «aislado» tras una sola visita de su hija. Informó, además, que su familia todavía no ha podido ver su cuerpo, en vista de que se encuentran «en camino a Caracas».».
«¡Es indignante! El Estado es responsable de la salud de la persona bajo su custodia», aseveró.
Díaz fue detenido el 24 de noviembre de 2024 en el estado Portuguesa cuando, según su familia, se desplazaba con la intención de salir del país. Su esposa relató entonces que esa mañana él la contactó para informarle que había sido interceptado por el Sebin, pero aseguró que “no pasaba nada” y que pronto sería liberado porque “no había cometido ningún delito”. Ese mensaje fue la última comunicación que Malavé recibió.
La detención ocurrió luego de que Díaz criticara públicamente las fallas eléctricas que afectaban a Nueva Esparta, lo que, según su entorno, desencadenó represalias del gobierno.

