El drama venezolano “Creer o Morir” llega a los cines el 30 de abril con un poderoso mensaje de fe, familia y resiliencia
La película venezolana Creer o Morir se prepara para su esperado estreno nacional el próximo 30 de abril, consolidándose como uno de los lanzamientos cinematográficos más relevantes del año en el país.
La cinta, dirigida por Néstor Villalobos y escrita por Rebeca Oria, ambos oriundos de Cabimas, promete conectar profundamente con el público al abordar temas como la migración, la fe y el rol de la familia en tiempos de adversidad.
Un elemento importante es que muchas de sus grabaciones fueron en locaciones de Cabimas, estado Zulia; destacando además, talento local con gran proyección en el futuro.
Una historia que refleja la realidad venezolana
Creer o Morir narra la historia de David, un niño prodigio de la música que vive junto a su abuela, en un contexto marcado por dificultades económicas y sociales. A través de su vínculo, la película construye un relato emotivo sobre la esperanza, la perseverancia y el poder de creer incluso en los momentos más difíciles.
La trama no solo retrata una historia familiar, sino que también funciona como un espejo de la realidad de miles de hogares venezolanos, donde los abuelos han asumido la crianza de sus nietos debido a la migración.
El regreso de una leyenda del cine venezolano
Uno de los grandes atractivos del filme es el regreso de la primera actriz Rosario Prieto a la gran pantalla, interpretando a “Nacha”, una abuela que encarna la fortaleza y la sabiduría de toda una generación.
A su lado, destaca el debut del joven Omalbi Rojas, quien da vida a David y aporta frescura y sensibilidad a la historia.
El elenco lo completan figuras como:
- Jorge Roldán
- Amneris Treco
- José Roberto Díaz
Esta combinación de talento consolida una propuesta cinematográfica con alcance tanto nacional como internacional.
Una producción con impacto internacional
Aunque su estreno en Venezuela será el 30 de abril, la película ya ha tenido recorrido internacional, con presentaciones en Europa y América Latina, incluyendo funciones en España, Argentina y Estados Unidos.
Además, se trata de una producción de Despertar Studios, una casa cinematográfica que busca impulsar nuevas generaciones de cineastas y posicionar historias venezolanas en el mercado global.
¿Por qué ver “Creer o Morir”? Claves del estreno
1. Reflejo social actual
La película aborda con sensibilidad el fenómeno migratorio y el papel de la familia extendida en Venezuela.
2. Mensaje universal
Más allá del contexto local, la historia transmite valores universales como la fe, la esperanza y la resiliencia.
3. Talento venezolano
Reúne a figuras consagradas y nuevas promesas en una narrativa emocionalmente poderosa.
4. Alta carga emocional
La música, la fotografía y el guion construyen una experiencia cinematográfica íntima y conmovedora.

Una película sobre fe, identidad y supervivencia
El director Néstor Villalobos ha señalado que la obra nace de una premisa clara: “cuando todo parece perdido, el ser humano aún puede elegir creer”.
Por su parte, la guionista Rebeca Oria define el proyecto como un tributo a la familia, a los sueños que resisten y a la fe como acto de supervivencia.
En este sentido, Creer o Morir no se limita a ser un drama, sino que se convierte en un testimonio emocional sobre la identidad venezolana contemporánea.
Fecha de estreno y expectativa
El estreno oficial de Creer o Morir en Venezuela está fijado para el 30 de abril, con proyección en las principales salas de cine del país.
La expectativa es alta, especialmente tras su recepción internacional y el interés generado en redes sociales, donde el público ha destacado su mensaje inspirador y su conexión con la realidad nacional.
Conclusión: cine venezolano que apuesta por la esperanza
En un contexto marcado por desafíos, Creer o Morir se posiciona como una obra que apuesta por el optimismo, la unión familiar y la capacidad de resistir.
Más que una película, es una invitación a reflexionar sobre el presente y a creer en un futuro mejor.
Porque, al final, cuando todo parece perdido, la decisión sigue siendo la misma: creer o morir.

