Desde el año de 1948 cada 29 de mayo se celebra en Venezuela el Día Nacional del Árbol Araguaney mejor conocido como la “flor de oro”.
Fue declarado Árbol Nacional en virtud de que fue limitada su tala y siembra en comparación a la de otras especies, por ello hoy es posible encontrarlo en todo el territorio nacional. Es un árbol autóctono y su altura oscila entre 6 y 12 metros. Su tronco es recto, cilíndrico y mide unos 60 centímetros de diámetro.
Este árbol florece entre los meses de febrero y abril, cuando está totalmente desprovisto de hojas y las semillas están maduras al comenzar las lluvias, lo que permite la germinación en un gran número de semillas que presentan un crecimiento lento, pero tiene larga existencia.
Asimismo, sus raíces son profundas lo que hace embellecer jardines, parques, calles y avenidas.
El Araguaney proviene de la especie chrisantha, una palabra compuesta de dos vocablos griegos que significan “flor de oro”, su nombre científico Tabebuia es de origen indígena. Es también apreciada para realizar trabajos de carpintería, ya que su madera es dura, compacta, pesada y no se resquebraja así se encuentre a la intemperie.
El Araguaney está caracterizado por la belleza ejemplar de su formación y su floración amarilla y aunque fue elegido el 29 de mayo, fecha apropiada para la celebración del Día del Árbol, en el año 1952 bajo el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, pasa a ser un árbol prototipo para la cultura del lugar que embelleciera y donde mejorara el ambiente.
En el municipio Cabimas, la Dirección Municipal de Ambiente, está exhortando a la población a rescatar la siembra del Araguaney en aquellos espacios que requieren reforestación y ornato.
Gabriel Galué director de Ambiente manifestó que a través de esta dirección se ha realizado una siembra de varias especies de este árbol en la Plaza Urdaneta ubicada en el sector de Las 40 en la parroquia Ambrosio

