Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se ha posicionado como el nuevo “Rey de la Cocaína” que circula en Estados Unidos, según reveló un reportaje del diario The Wall Street Journal (WSJ).
De acuerdo con la publicación, Oseguera, de 59 años, logró superar al Cártel de Sinaloa, actualmente dividido entre las facciones de “Los Chapitos” y “Los Mayitos”, al establecer una alianza estratégica con los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán para utilizar sus rutas de trasiego hacia territorio estadounidense.
Oculto en la Sierra Madre Occidental
El WSJ detalla que el capo permanece escondido en las montañas de la Sierra Madre Occidental, donde es protegido por un cinturón de seguridad compuesto por minas y un grupo de hombres armados con lanzacohetes portátiles RPG-7 con guiado térmico, capaces incluso de perforar un tanque. Esta fuerza de élite es conocida como la Fuerza Especial del Alto Mando, encargada de resguardar al líder criminal.
Expansión criminal: cocaína y huachicol
Además del control del tráfico de cocaína proveniente de Sudamérica, el CJNG también obtiene grandes beneficios del robo y contrabando de combustible en México, actividad ilícita conocida como huachicol.
Las investigaciones citadas por el WSJ señalan que el principal operador de esta división es Iván Cazarín Molina, alias “El Tanque”, descrito como un experto en el robo y almacenamiento de millones de galones de combustible. Las autoridades estadounidenses calculan que hasta un tercio del combustible vendido en México tendría origen ilícito.
La alianza con “Los Chapitos”
El ascenso de Oseguera en el contrabando de cocaína hacia Estados Unidos se consolidó tras un acuerdo con la facción de “Los Chapitos”, liderada por Iván Archivaldo Guzmán.
Según fuentes consultadas por el WSJ, en diciembre pasado se celebró una reunión en la que “El Mencho” ofreció armas, dinero y sicarios a cambio de acceso a las rutas de contrabando y túneles fronterizos operados por el grupo de Sinaloa.
Anteriormente, el CJNG debía pagar tarifas elevadas para utilizar dichos túneles, lo que limitaba su capacidad de expansión. Con esta alianza, la organización de Oseguera consolidó su influencia y logró superar a su rival histórico.

