Hablar de nuestro sistema educativo sin comentar sus graves deficiencias no es lo correcto.
En tal sentido mencionaré algunas de las más resaltantes.
El deterioro de la infraestructura, así como la falta de una dotación adecuada de equipos tecnológicos, materiales e insumos es muy notorio.
Un personal docente con un salario indignante, que no llegan a los 20$, al igual que el personal administrativo y obrero.
Una alta deserción escolar, periodos de clase de dos veces a la semana, programas educativos sin actualización.
Esto lleva a un nivel de aprendizaje que está entre los más bajos del continente.
Así mismo los problemas de los servicios públicos: del sistema eléctrico nacional, de agua y transporte público deficitarios, así como la pérdida de tiempo al cambiar nombres de escuela, que en nada contribuyen a mejorar la calidad del sistema.
En tal sentido, es oportuno resaltar la propuesta de la Escuela de Educación de la Universidad Católica Andrés Bello UCAB que plantea una serie de medidas con carácter de urgencia que debe implementar el ejecutivo nacional.
La propuesta parte de un salario digno para los docentes y todo el personal de las instituciones educativas. De la recaudación del impuesto al valor agregado, tomar un 20% y asignarlo al sector educativo a fin de garantizar mayores recursos y se pueda comenzar progresivamente a mejores salarios y otros beneficios.
Así mismo la recuperación de la infraestructura, dotación de materiales y equipos.
Algo muy interesante es la integración del sistema escolar, sumar a los que han abandonado sus estudios, para aumentar la tasa de escolaridad a fin de combatir el alto número de excluidos. Datos de la escuela de educación de la UCAB señalan que más de tres millones de jóvenes están fuera del sistema educativo.
Por otro lado, también se debe recuperar el plan de alimentación escolar (PAE), y concretar la actualización curricular y formación para el trabajo.
Otra cifra interesante de estas propuestas es la referencia de que solo existen 400 mil educadores activos, que más de 97 mil emigraron y cerca de 100 mil abandonaron su papel de educador para buscar en otros oficios y tareas ingresos superiores.
Igualmente es urgente la formación docente en el país, puesto que todas estas vacantes, más la posibilidad de aumentar la tasa de escolaridad va a requerir de al menos 256 mil educadores.
Por supuesto, que la clave radica en combatir la precariedad laboral y las condiciones de trabajo.
De verdad, es de sumo interés esta propuesta de la UCAB, por cuánto no se queda en señalar y describir las numerosas fallas del sistema educativo, sino que propone que para iniciar de manera urgente la recuperación del sistema educativo se requiere un fuerte apoyo e impulso por parte del Estado con políticas planificadas.
Esta iniciativa conlleva la propuesta de señalar caminos y acciones en todo el sistema que conduzcan a la recuperación de la educación y pueda el país contar con docentes con salarios dignos.
Propiciar movilidad social, ayuda a combatir las desigualdades sociales, en conjunto con políticas económicas que estimulen la productividad e inversión necesaria en el país.
El sistema educativo es vital para que el crecimiento de un país se traduzca en desarrollo y poder contar con generaciones de jóvenes incorporados al trabajo, alejados de los vicios y las malas influencias.
José Gregorio Figueroa @figueroazabala

