La jornada cambiaria de este martes, 15 de abril, cerró con una ligera caída en el precio del dólar paralelo en Venezuela, que se ubicó en 100,64 bolívares según el marcador Enparalelovzla.
Este valor continúa alejándose significativamente de la tasa oficial del Banco Central de Venezuela, que se fijó en 78,59 bolívares por dólar, lo que refleja una diferencia superior a 28% entre ambas cotizaciones.
Esta disparidad entre las tasas —oficial, paralela y calculada— evidencia una realidad compleja que afecta directamente a los venezolanos. En un país donde la dolarización de facto se ha impuesto como vía de supervivencia frente a la pérdida del poder adquisitivo del bolívar, las personas deben calcular a diario qué valor les permite subsistir y comerciar sin pérdida significativa.
La brecha entre el dólar oficial y el paralelo se traduce en inestabilidad para comerciantes, consumidores y trabajadores. Mientras algunos comercios se rigen por la tasa oficial —principalmente porque están sujetos a regulaciones—, otros prefieren adoptar el tipo de cambio paralelo para proteger sus márgenes ante la inflación y el riesgo de devaluación.
También, como resultado de esta incertidumbre, muchos ciudadanos han optado por utilizar una tasa promedio no oficial —ubicada entre el valor oficial del BCV y el paralelo— para tratar de equilibrar sus finanzas personales.
Esta referencia se ha convertido en una referencia para reducir el impacto de la diferencia entre los tipos de cambio y evitar conflictos en transacciones personales como comerciales.

