Venezuela se ha convertido en la gran sorpresa de los mercados financieros internacionales. Los bonos soberanos en dólares del país registran rendimientos superiores al 80%, posicionando a la nación caribeña como líder entre los mercados emergentes en 2025, según reportes financieros.
El repunte tomó fuerza en septiembre, luego de que Estados Unidos atacara embarcaciones en el Mar Caribe, frente a la costa venezolana. A partir de entonces, el presidente estadounidense Donald Trump endureció su retórica contra el gobierno de Nicolás Maduro, confirmando que había autorizado operaciones encubiertas de la CIA en Venezuela, lo que generó volatilidad pero también atrajo el interés de inversionistas especulativos.
Inversores ven oportunidad en el riesgo
Analistas señalan que un eventual cambio político podría retrasar las negociaciones de reestructuración de la deuda, aunque también abriría posibilidades de liquidez para títulos aún muy baratos.
Actualmente, los bonos venezolanos se cotizan por debajo de los 30 centavos por dólar, pese a que su valor casi se ha duplicado en lo que va del año.
Erik Meyersson, economista del grupo financiero sueco SEB, explicó que “los bonos que aún se negocian permiten a los inversores apostar, en la práctica, por una eventual reestructuración de la deuda mediante un cambio político”.
No obstante, advierte que el riesgo sigue siendo elevado: “quienes apostaron por Venezuela ya sufrieron pérdidas significativas en el pasado”. De hecho, los bonos alcanzaron niveles similares por última vez en 2019, antes de caer abruptamente ante la falta de avances políticos y económicos.
Perspectivas inciertas y advertencias de expertos
En un informe reciente, Alejo Czerwonko, director de inversiones para mercados emergentes de América en UBS Global Wealth Management, sostuvo que el actual repunte “representa una oportunidad para reducir exposición, en lugar de aumentar el riesgo”.
Czerwonko destacó que incluso si Washington suaviza las sanciones, “Venezuela lleva ocho años en mora con el pago de su deuda y enfrenta una de las reestructuraciones soberanas más complejas de la historia moderna”.
El experto recordó que, comparado con otros países emergentes, existen alternativas menos riesgosas con rendimientos entre 4% y 7%, dentro de una cartera diversificada. “Esperar una resolución al problema de la deuda venezolana dista mucho de ser gratuito”, subrayó.
Tensión geopolítica en aumento
El interés por los bonos venezolanos también ha estado influido por la tensión entre Caracas y Washington.
La plataforma Polymarket, que permite apostar sobre eventos del mundo real, redujo de 70% a 30% la probabilidad de una confrontación militar entre Estados Unidos y Venezuela antes de finales de 2025, reflejando una percepción de menor riesgo inmediato.
Sin embargo, cualquier escalada política o militar podría revertir rápidamente el avance de los bonos. Desde 2017, cuando Venezuela incumplió el pago de sus bonos internacionales, los precios han fluctuado según la evolución de las relaciones bilaterales.

