El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este sábado la revocación inmediata de la residencia permanente de Hamideh Soleimani Afshar y su hija, quienes actualmente se encuentran bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), a la espera de su deportación.
Afshar es sobrina del fallecido general iraní Qasem Soleimani, figura clave del aparato militar de Irán. Según las autoridades estadounidenses, la mujer residía legalmente en el país junto a su hija bajo el estatus de “green card” o residencia permanente, disfrutando de un estilo de vida acomodado.
Acusaciones por apoyo al régimen iraní
De acuerdo con declaraciones de Rubio, Afshar ha sido una “ferviente defensora” del régimen iraní. El funcionario aseguró que la mujer habría celebrado públicamente ataques contra ciudadanos estadounidenses y utilizado expresiones hostiles como “Gran Satán” para referirse a Estados Unidos.
“Esta semana revoqué la situación legal de Afshar y su hija, y ahora se encuentran bajo custodia del ICE, a la espera de su expulsión de los Estados Unidos”, afirmó Rubio a través de la red social X.
Política de línea dura contra simpatizantes de Irán
El jefe de la diplomacia estadounidense subrayó que la administración del presidente Donald Trump mantiene una política de tolerancia cero frente a extranjeros que respalden regímenes considerados hostiles o vinculados con el terrorismo.
“La administración no permitirá que Estados Unidos sea refugio para individuos que apoyan organizaciones o gobiernos antiestadounidenses”, enfatizó Rubio.
Esta medida se enmarca dentro de una estrategia más amplia del gobierno estadounidense para reforzar los controles migratorios y endurecer las acciones contra personas con presuntos vínculos o simpatías hacia el régimen de Teherán.
Contexto: la muerte de Qasem Soleimani
El general Qasem Soleimani murió en enero de 2020 durante un ataque aéreo ordenado por Estados Unidos en las inmediaciones del aeropuerto internacional de Bagdad. El operativo generó una fuerte escalada de tensiones entre Washington y Teherán.
En ese momento, el gobierno iraní calificó la acción como un asesinato y prometió represalias, mientras que Estados Unidos defendió la operación alegando que Soleimani era responsable de múltiples ataques contra sus intereses en Medio Oriente.
Un caso que genera debate
La detención de la sobrina del exgeneral iraní reabre el debate sobre los límites de la libertad de expresión para residentes extranjeros en Estados Unidos, así como sobre las políticas migratorias basadas en seguridad nacional.
El caso también refleja el endurecimiento de las relaciones entre Washington y Teherán, en un contexto geopolítico marcado por desconfianza mutua y tensiones persistentes.

