La selección venezolana de fútbol sub-17 regresó a Venezuela, el entrenador, Ricardo Valiño, conversó con los medios de comunicación para dar su balance acerca de lo conseguido.
“Este recibimiento superó todas mis expectativas. Cuando el árbitro pita y sabes que se consiguió algo importante, quizás uno no mide ni se da cuenta de lo que significa. Es un logro de estos chicos que se han esforzado al máximo y han hecho un gran trabajo desde el día 04 de marzo”, confesó el estratega.
“Nosotros nos propusimos que debíamos jugar a una intensidad muy alta para poder competir. Jugar con esa intensidad en 2.800 metros de altura no es algo sencillo”.
Para contrarrestar la influencia de la altura en los partidos que planeaba realizar Venezuela, el cuerpo técnico se abocó a llevar a los jugadores a esa altura antes de las fechas del partido, para que se acostumbraran a la misma.
“Nadie toma en cuenta que nosotros fuimos ocho días antes a Quito y después bajamos a Guayaquil para la fase de grupos. Cuando volvimos a Quito, ya sabíamos lo que era jugar allí, entonces hubo un trabajo previo que pasa desapercibido, pero para nosotros fue muy importante”, reconoció.
Parte del éxito de la selección se debe a la estrategia que realizó el cuerpo técnico para cada compromiso, todo eso tiene una clave específica.
“Volvimos locos a los jugadores con muchas sesiones de videos porque no hay tiempo. Hablamos mucho de las tácticas que nos podían ayudar por las características de jugadores que tenemos. Todo forma parte de una estrategia, no es producto de la casualidad”, sentenció.
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