La crisis eléctrica venezolana no se debe a la falta de infraestructura, sino al deterioro progresivo y abandono de gran parte de las plantas de generación del país. Así lo afirmó el ingeniero y exdiputado Elías Matta, quien sostuvo que Venezuela podría eliminar los apagones programados recuperando apenas una pequeña fracción de la capacidad actualmente fuera de servicio.

De acuerdo con el especialista, el déficit actual del Sistema Eléctrico Nacional ronda los 2.160 megavatios (MW), una cifra que podría cubrirse si se reactiva aproximadamente 10% de la capacidad inoperativa del parque eléctrico venezolano.

“Con este esfuerzo mínimo de recuperación y mantenimiento, Venezuela alcanzaría el equilibrio energético y podríamos poner fin definitivo a los apagones programados”, afirmó Matta en un análisis sobre la situación del sector eléctrico.

Un sistema con capacidad instalada, pero paralizado

Según explicó el experto, Venezuela posee una capacidad instalada cercana a los 34.000 MW, mientras que la demanda máxima nacional se ubica alrededor de los 14.575 MW. Sin embargo, la generación estable real apenas supera los 12.400 MW, situación que obliga a mantener racionamientos eléctricos en buena parte del país.

Matta advirtió que más de 21.500 MW permanecen fuera de servicio debido a años de falta de mantenimiento, escasez de combustible, ausencia de repuestos y paralización de proyectos eléctricos inconclusos.

“El problema no es que Venezuela no tenga plantas eléctricas. El problema es que 63% del parque eléctrico está inoperativo”, subrayó.

Para el exdiputado, la situación representa una “contradicción inaceptable”, ya que el país cuenta con una capacidad instalada que supera ampliamente la demanda nacional y aun así millones de venezolanos continúan enfrentando cortes eléctricos diarios, especialmente en los estados del interior.

Reparar antes que construir nuevas plantas

Matta insistió en que la prioridad no debería centrarse en construir grandes proyectos de infraestructura, sino en recuperar y poner en funcionamiento las plantas termoeléctricas e hidroeléctricas ya existentes.

“No estamos hablando de construir nada nuevo. Estamos hablando de reparar lo que ya existe, comprar repuestos, contratar personal técnico y devolverle mantenimiento a plantas que llevan años abandonadas”, afirmó.

A juicio del especialista, una estrategia enfocada en mantenimiento y recuperación permitiría estabilizar el suministro eléctrico en un plazo relativamente corto y con una inversión considerablemente menor a la requerida para desarrollar nuevas obras.

Además, aseguró que el principal problema del sector no es técnico, sino de gestión y ejecución, señalando que el país todavía conserva infraestructura suficiente para recuperar la estabilidad del servicio si se administran adecuadamente los recursos disponibles.

Fondos internacionales podrían ayudar a recuperar el sistema

El exdiputado también respaldó la propuesta del economista José Guerra de utilizar parte de los Derechos Especiales de Giro (DEG) que eventualmente podría recibir Venezuela del Fondo Monetario Internacional (FMI) para atender la crisis eléctrica y mejorar el suministro de agua potable.

La propuesta contempla destinar parte de esos recursos al pago de compromisos pendientes con organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF, lo que posteriormente abriría la puerta al acceso de créditos internacionales dirigidos a la recuperación de servicios públicos esenciales.

Para Matta, la eventual llegada de estos fondos podría convertirse en una oportunidad clave para iniciar la reconstrucción del Sistema Eléctrico Nacional y enfrentar uno de los problemas que más afecta actualmente la productividad, la economía y la calidad de vida de los venezolanos.

por primeraedicioncol

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