Un enemigo silencioso contra tus metas: La procrastinación

En la historia hemos escuchado el éxito de muchos personajes, y en el mundo moderno, admiramos la vida de los grandes millonarios que están en la cima del olimpo de las finanzas.

Pero ellos se han destacado por su tenacidad, y sobre todo, autodisciplina, para lograr lo que se han propuesto en la vida.

La autodisciplina, como uno de los valores más complejos de adquirir y cultivar, tiene su antítesis que echa por tierra todo el talento o la calidad de cada persona. Nos referimos a la procrastinación.

La procrastinación es tener dominio del tiempo sobre tus hechos. O, lo que nos decían los sabios abuelos: No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

Es un término que para muchos es desconocido, pero representa un enemigo silencioso en muchas vidas en diferentes etapas y a través de la historia.

La procrastinación es una palabra que proviene del latín procrastinare; pro se refiere a adelante y crastinus referente al futuro, en conjunto infiere el acto de postergar o el hábito de retrasar.

Pese a que vivimos tiempos acelerados, tenemos la mala costumbre de dejar para mañana cosas que son fundamentales.

Hasta aquí vamos entendiendo, pero antes debe entenderse que no todo es procrastinación pues hay cosas que sencillamente deben postergarse como una necesidad.

Pero el mal hábito podría ser hasta una consecuencia de alguna patología mental cuando se convierte en un hábito en la vida de las personas, por lo tanto es un objeto de estudio bastante amplio.

Desde hace siglos los psicólogos tenían la duda sobre la procrastinación como una acción intencionada o como una manifestación que a veces resulta incontrolable para el individuo. Desde ese punto, entonces, dejar las cosas para otro día, tiene una razón evidente que nace en la mente.

Quizás para muchos procrastinación es la manifestación de la irresponsabilidad, pero en algunos individuos alcanza un nivel de hábito que se convierte en un perfil irracional en algunas ocasiones.

Para algunos especialistas la procrastinación puede subyacer del hecho de una fobia, un estado depresivo, síntoma de la ansiedad, entre otros factores.

O simplemente hay algunos que han hecho el hábito de dejar todo para mañana debido al desorden que hay en su vida profesional, personal o social.

Para otros es una respuesta ante un hecho que no queremos afrontar como parte de la inseguridad por enfrentar algo inevitable.

Y para algunos, cuando hay una tarea asignada con un nivel alto de presión, termina en afectar la conducta de la persona al punto de dejar lo más importante por atender asuntos menos importantes.

Hay cosas que debemos mejorar, pero asumir lo que es esencial es la primera señal de tener respeto por ti mismo.

El hábito permitirá la disciplina, y solo con ella vendrá el éxito. Hoy quizás no tienes nada, pero para conseguir tus metas es el momento de hacer un «reseteo» en tu forma y manera de actuar en la vida. ¡Eres capaz y lo puedes lograr!.

Un consejo: Elabora una lista de prioridades diarias y anota en tu agenda lo que es esencial para ti, tu vida y el logro de tus objetivos. No olvides que los objetivos se concretan día a día.

Deja un comentario