Aunque en los registros históricos, la huelga petrolera del 14 de diciembre de 1936 tiene mayor impacto, lo realizado el 9 de junio de 1925 en Mene Grande, jugó un papel clave a futuro.

El 9 de junio de 1925, en las certificadas tierras petroleras de Mene Grande, municipio Baralt, Zulia, en el campo petrolero homónimo, se realiza la primera huelga petrolera en Venezuela, promovida por un valiente fogonero llamado Augusto Malavé, el pionero del sindicalismo venezolano y nativo del oriente del país.

Los trabajadores de la empresa Caribbean Petroleum Corporation, alegando que recibían maltrato por parte de los jefes extranjeros de la mencionada empresa, exclaman su descontento por primera vez en la historia petrolera del país, y ante el temible e inclemente Gobierno del dictador Juan Vicente Gómez.

Los trabajadores pedían una jornada laboral más corta, asistencia médica más eficiente, nuevas y mejores viviendas, y por supuesto un aumento salarial.

La empresa petrolera negó esas peticiones a los trabajadores y la huelga se extendió hasta por dos semanas.

El Gobierno dictatorial de Juan Vicente Gómez, en afinidad de intereses con las concesionarias extranjeras, envió la Policía y hasta el Ejército, pero los trabajadores se mantuvieron en pie de lucha.

Finalmente, al patrono no le quedó otra que aumentar dos bolívares diarios para un total de siete, lo que produjo el cese de la primera huelga petrolera de Venezuela, liderada por un oriental y respaldada por valientes zulianos.

Once años después, con la caída del Tirano Gómez, se registra la mayor huelga petrolera hasta esa fecha, con la participación de varias corrientes políticas.

El cronista del área petrolera, Jesús Soto, escribiría: «Petróleo en Mene Grande… fue un grito que repercute con un profundo eco en el interior de Venezuela…».

Los hechos vividos por las condiciones de vida y trabajo llevaron progresivamente a reacciones diversas que luego se transformaran en movimiento de trabajadores.

La reacción del jefe ingles fue decir que estaban locos, se negó a considerar la petición diciendo que era un absurdo.

La respuesta de los obreros no se hizo esperar: ¡Pararon el garaje! La Empresa llamó a la policía para que «restableciera el orden».

Aquí sucedió algo inesperado: ¡La policía se puso a favor de los obreros! ¿Cómo se explica este hecho? ¿Acaso la policía tenía conciencia de clase?

La explicación del hecho fue que las peticiones de los obreros beneficiaban los negocios del Jefe Civil, el cual estaba a cargo de la policía.

La huelga ponía en claro el poder y la fuerza social que representaban los trabajadores en el escenario de la modernidad venezolana.

El Zuliano Rajao

por primeraedicioncol

Portal web dedicado a noticias, notas y variedades sobre la Costa Oriental del Lago-Venezuela, pero además, información general

Deja un comentario

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo