En una operación sin precedentes, la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile logró desarticular la mayor red dedicada al tráfico ilícito de armamento registrada en ese país.
El procedimiento dejó un saldo de 58 personas detenidas, incluyendo a funcionarios de las fuerzas de seguridad, ciudadanos extranjeros y menores de edad.
El director general de la PDI, Eduardo Cerna, precisó que la estructura criminal fue desmantelada tras una exhaustiva investigación que se inició el 30 de octubre de 2024.
Armas en 3D y ventas por redes sociales
La organización operaba con una logística avanzada que combinaba el entorno digital y envíos físicos:
- Canales de venta: Comercializaban armas convencionales, municiones, pirotecnia y armas fabricadas con tecnología de impresión 3D a través de plataformas como Facebook, WhatsApp y Telegram.
- Distribución: Entregaban el material de forma presencial o mediante empresas de encomiendas, camuflando los paquetes como mercancía de otro tipo.
- Armeros digitales: Se identificó a 10 especialistas en impresión 3D en las regiones de Valparaíso, Metropolitana y Bío Bío (tres de ellos adolescentes de 16 y 17 años). En total, ocho menores cumplían distintas funciones en la red.
Red de complicidad y hallazgos del operativo
Durante el despliegue policial se realizaron 100 allanamientos a domicilios, logrando la incautación de más de 70 armas de fuego (entre convencionales, adaptadas y 14 impresas en 3D), cuyo valor en el mercado negro oscila entre los 80.000 y 250.000 dólares.
Entre los 58 imputados por asociación criminal y tráfico de armas destacan:
- Miembros de seguridad: Una funcionaria policial (detenida por cohecho y asociación criminal) y un efectivo del Ejército (acusado de tráfico de armas).
- Extranjeros: Cuatro ciudadanos de nacionalidad venezolana y colombiana.
- Estructura clave: Líderes, administradores, proveedores y prestanombres utilizados para mover fondos y encomiendas.

