Dos venezolanos fueron asesinados en Bello, Medellín, cuando se movilizaban a bordo de una camioneta por las calles del barrio Mesa.
Sujetos que se movilizaban en una motocicleta y un taxi les dispararon en varias oportunidades, dejando los impactos en las ventanillas y panorámico del automotor.
Los hechos se registraron a las 11:46 de la noche del miércoles, 09 de octubre, en la transversal 56A con la diagonal 50, a la altura del sector El Carretero, y los impactos dejaron, inicialmente lesionados, a Kervin José Vargas, de 31 años, y a José Luis González Echegaray, de 34.
A José Luis lo trasladaron al Hospital Marco Fidel Suárez, de Bello, donde llegó sin signos vitales. La otra víctima falleció en las afueras de este automotor.
Dentro del automotor se movilizaba un menor de edad, hijo de José Luis, quien resultó ileso del ataque.
Testigos del hecho relataron que hombres en motocicleta y desde un taxi, aprovechando que transitaban por un cruce, les señalaron inicialmente que tenían una de las llantas sin aire. Ante esto, Kervin José, quien estaba manejando, se bajó del vehículo y de inmediato llegaron desde otro vehículo, dando pie a un forcejeo entre este extranjero y los señalados criminales.
Al parecer, entre este forcejeo comenzó un cruce de disparos tanto entre las víctimas como entre los victimarios, lo que terminó ocasionando el doble homicidio y que tanto el taxi implicado como el vehículo particular terminaran impactados.
A unas cuadras del sitio del ataque, en la calle 63 con la carrera 48, en el barrio El Congolo, las autoridades encontraron un taxi con las ventanillas fragmentadas por impactos de arma de fuego, aunque dentro del mismo no había ningún cuerpo.
Según las versiones, en este taxi se movilizarían tres hombres que habrían participado en los hechos que acabaron con el doble homicidio de estos venezolanos.
Las informaciones darían cuenta de que el taxi lo abordaron en el barrio Mesa y que se movilizara unas cuadras hacia abajo, hasta encontrarse con la camioneta.
Kervin José era oriundo de Caracas y se desempeñaba como comerciante. Tenía cuatro anotaciones judiciales por el delito de receptación entre 2019 y 2022.
Por su parte, José Luis, a quien conocían como Cheli, trabajaba como vendedor de celulares. Ambos se dirigían hacia sus viviendas, en el barrio El Mirador, de este municipio.
El Colombiano

