El senador Rick Scott, una de las voces más prominentes del Partido Republicano en temas de política exterior hacia América Latina, calificó la reciente salida de asesores cubanos de Venezuela como “un paso más cerca de la libertad” para el pueblo venezolano.
Según Scott, este movimiento va mucho más allá de un simple ajuste logístico y representa, en su visión, un debilitamiento de uno de los pilares que sustentaron durante años el control social y de seguridad en Venezuela.
Un golpe simbólico a la alianza Caracas-La Habana
Desde su perspectiva, la retirada de consejeros y fuerzas de seguridad cubanas —que históricamente brindaban apoyo político, inteligencia y protección a altos mandos venezolanos— marca el debilitamiento de una de las alianzas estratégicas más duraderas de la región. Esta conexión, que se remontaba a la era de Hugo Chávez, fue clave para que gobiernos sucesivos compartieran petróleo venezolano a cambio de apoyo militar y de seguridad.
Scott celebró esta salida como resultado directo de la ofensiva diplomática y de inteligencia liderada por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, diseñada para desmantelar la influencia externa y promover una transición política legítima en Venezuela.
“Una oportunidad histórica para la transición política”
El senador por Florida consideró que el retiro de estos agentes cubanos abre una oportunidad única para reconfigurar la estructura de seguridad venezolana y avanzar hacia un cambio político real. Según Scott, cada medida que disminuye la presencia de la asesoría cubana es un paso concreto hacia un cambio sistémico y hacia la libertad del pueblo venezolano.
Crítica constante a la influencia cubana
La postura de Rick Scott sobre Cuba y su rol en Venezuela no es nueva. Ha sido un crítico constante del régimen cubano, defendiendo mantener a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo y promoviendo sanciones más estrictas contra La Habana por su papel en la represión de derechos humanos y su colaboración con gobiernos considerados autoritarios en la región.
Para Scott, la influencia cubana en América Latina representa una amenaza a la seguridad y la democracia, motivo por el cual ha impulsado diversas iniciativas legislativas orientadas a restringir el poder del aparato de inteligencia cubano y endurecer las sanciones económicas sobre el régimen comunista.
Contexto político y geoestratégico
La crítica de Scott adquiere relevancia en un momento de intensa presión internacional sobre Venezuela y Cuba, donde Estados Unidos busca erosionar el apoyo que La Habana históricamente ha brindado a Caracas. Analistas señalan que este retiro de fuerzas cubanas podría reflejar no solo la efectividad de esa presión, sino también cambios internos en la estrategia de los líderes venezolanos para reducir tensiones con Washington.
Asimismo, la posición de Scott se alinea con una visión más amplia de la política exterior estadounidense bajo la actual administración, que combina sanciones económicas y presión diplomática para debilitar alianzas consideradas hostiles a los intereses democráticos en el hemisferio.
Para el senador Rick Scott, la salida de asesores cubanos de Venezuela no es simplemente un hecho anecdótico, sino un síntoma del debilitamiento de una alianza que, según él, ha servido para sostener regímenes autoritarios en la región. Scott interpreta este cambio como una señal de que Venezuela está cada vez más cerca de recuperar su libertad política e institucional.

