Seis migrantes fueron abatidos a tiros la noche del martes, 01 de octubre, por soldados mexicanos que los habrían confundido con presuntos delincuentes en una carretera del estado de Chiapas, México.
Así lo informó este miércoles, 02 de octubre la secretaría de la Defensa (Sedena).
Cuatro de los migrantes fallecieron en el lugar del incidente, mientras que otros dos murieron cuando eran atendidos en un hospital de la zona, reportó la Sedena.
El hecho ocurrió el mismo día en que Claudia Sheinbaum asumió como la primera presidenta de la historia de México y afirmó en un discurso ante miles de simpatizantes que es «falso» que exista una militarización del país y que «no hay violaciones a los derechos humanos».
El martes, la vocera de la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) expresó a la flamante mandataria que están «preocupados por el papel cada vez más importante que han asumido los militares en la seguridad pública y otras funciones de aplicación de la ley».
El grupo de 33 migrantes viajaba en un convoy de tres camionetas. Había ciudadanos «de nacionalidad egipcia, nepalí, cubana, hindú, paquistaní», agregó la Sedena sin precisar el origen de los fallecidos.
La Cancillería de Perú informó posteriormente que un ciudadano de ese país también está entre las víctimas, según información brindada por su par mexicana, y condenó «enérgicamente» el hecho.
En un comunicado difundido en X, agregó que exigirá a las autoridades mexicanas «una urgente investigación que esclarezca y determine las responsabilidades del condenable acto».
La oficina en México de ONU-DH también expresó «preocupación» por el crimen y recalcó los «grandes riesgos» que enfrentan los migrantes.

