La Federación Médica Venezolana (FMV) encendió las alarmas al denunciar que 71 toneladas de medicamentos adquiridos a Estados Unidos no han sido reportadas en hospitales del país, pese a haber sido recibidas oficialmente en territorio nacional. La alerta surge tras un monitoreo realizado en 18 estados, donde no se ha encontrado rastro de estos insumos en centros de salud.
El presidente del gremio, Douglas León Natera, aseguró que la verificación efectuada por colegios médicos regionales arrojó un resultado contundente: “ni un solo frasco de medicina de esos cargamentos ha ingresado a los depósitos hospitalarios”.
La denuncia cobra mayor relevancia al considerar que la encargada de negocios de Estados Unidos en Venezuela, Laura Dogu, supervisó personalmente en el aeropuerto de Maiquetía la llegada de al menos dos envíos masivos de ayuda humanitaria.
Sin embargo, para el gremio médico existe una desconexión crítica entre la recepción de los cargamentos y su distribución efectiva. “La información es negativa en todo el país. Esos suministros simplemente desaparecieron del radar de los hospitales”, afirmó León Natera, quien calificó la situación como una burla para pacientes que dependen de estos tratamientos.
Un mapa nacional de desabastecimiento
El diagnóstico de la FMV revela que la ausencia de estos insumos se extiende a gran parte del territorio nacional. Estados como Mérida, Barinas, Portuguesa, Trujillo, Carabobo, Guárico, Anzoátegui, Monagas, Delta Amacuro, Vargas, Cojedes y Apure figuran entre las regiones afectadas.
Este escenario se produce en medio de una crisis sostenida del sistema de salud, donde el propio gremio ha advertido que alrededor del 90 % de los hospitales presenta desabastecimiento y deterioro estructural.
Exigen auditoría y transparencia
Ante este panorama, la organización médica exigió una auditoría inmediata que permita esclarecer el destino de las medicinas y establecer responsabilidades. Consideran que la gestión de esta ayuda ha estado marcada por la opacidad y la falta de rendición de cuentas.
“No se trata solo de redes sociales o fotos en aeropuertos; se trata de vidas. El destino de esas 71 toneladas debe ser aclarado de inmediato porque en los hospitales la respuesta sigue siendo la misma: no hay nada”, concluyó León Natera.

