Según las cifras oficiales, Santa Rita, en la Costa Oriental del Lago, es uno de los municipios con mayor incidencia de crímenes por sicariato, lo que indica que las bandas armadas en la entidad están a la orden del día.
Pese a no ser un territorio muy productivo, ni con mucha población, cada semana hay casos de amenazas, cobros de vacunas, sicariatos, asesinatos, y de los robos que no son notificados por temor a futuras consecuencias.
La preocupación de los habitantes de Santa Rita tiene su fundamento en el temor de salir a las calles a pasar un rato de esparcimiento, por el temor de que una “bala perdida” pueda causarles daño y hasta la muerte, o en el peor de los casos sean atacados por esas bandas dedicadas a la extorsión, robo de carros y sicarios, y en ciertos casos, por “equivocación”.
Dos casos, dos muertes
A escasas horas de la muerte de Euclides Moreno, hombre de 32 años quienes delincuentes le dieron muerte con la intención de despojarlo de su motocicleta, hecho ocurrido el pasado miércoles 24 de julio, se le suma ahora el de otro hombre de 35 años, quien ingresó a la unidad forense de LUZ, luego de ser tiroteado cuando se trasladaba en un vehículo Optra, del que se desconocen mayores detalles.
La versión que maneja Cicpc, es que el sujeto fue atacado por unos delincuentes en la avenida Pedro Lucas Urribarrí a la altura del sector Punta Iguana Norte, parroquia José Cenobio Urribarrí, en las inmediaciones de la reconocida empresa de embustido ubicada en dicho lugar.

