Renato Núñez sacudió su casco contra el suelo, contrariado al pensar que su conexión hacia el jardín izquierdo del Estadio José Bernardo Pérez había sido atrapada por Leobaldo Cabrera, pero era el jonrón 21 y con ello, había inscrito su nombre al lado de Alex Cabrera como los máximos jonroneros en una temporada.
El histórico batazo de Núñez, además, encontró a dos corredores en circulación para dar vuelta a la pizarra en la octava entrada y, casi como un guion escrito por el mismísimo Mario Puzo, decretar el triunfo de Navegantes del Magallanes 8-6 sobre Tigres de Aragua, convirtiendo en El Padrino del poder al slugger del navío.
“Si soy sincero, hace algunos años pensé en romper este récord. Sabía que podía lograr algo así”, admitió Renato, minutos después de hacer añicos un cambio de velocidad de Jorgan Cavanerio, que se quedó en el medio del plato. “Pasaron las temporadas, y para esta me preparé muy bien. Mi meta era estar saludable, y he podido estarlo para tomar una buena cantidad de turnos”.
Para igualar la marca, Núñez necesitó disputar 50 juegos, siete menos de los que requirió Cabrera para su vuelacerca 21 en aquella contienda con los Tiburones de La Guaira, pautada a 63 compromisos, recordó el recopilador Raúl De La Cruz Veliz.
“Lo importante acá era dar el batazo oportuno para ayudar al equipo. Son turnos que, obviamente, son de presión, pero eso es lo bueno del beisbol”, aseguró Renato. “Fallé tres turnos, incluido uno con las bases llenas, pero en el último turno pude lograrlo”.

