El pasado mes de diciembre Luis Parra, por entonces diputado por el partido opositor Primero Justicia (PJ), junto a otros seis parlamentarios, fue señalado de haber estado involucrado en una trama de corrupción en el marco del programa de las cajas alimentarias CLAP.
En horas de la mañana, Parra a las afueras del hemiciclo presentó una nueva junta directiva «para el cambio».
Dicha junta estaría conformada por él de PJ; Franklyn Duarte, Copei; José Gregorio Noriega, VP; Negal Morales, AD; y Alexis Vivenes, VP, según lo explicó el parlamentario vía Twitter.
En una sesión sin quorum, el diputado Luis Parra se juramentó como presidente de la Asamblea Nacional, a pesar que no obtuvo los votos reglamentarios.
Además de Parra, José Gregorio Noriega, José Brito, Adolfo Superlano y Conrado Pérez (principales), Leandro Domínguez y Jesús Gabriel Peña (suplentes), fueron acusados tras un informe del portal Armando.Info.
De acuerdo a las acusaciones, los parlamentarios utilizaron su rol en la Comisión de Contraloría para favorecer a Alex Saab, el colombiano señalado por EEUU como testaferro de Nicolás Maduro, y su red empresarial detrás del programa CLAP, que distribuye comida subsidiada en Venezuela.
Tras conocerse esta información, la Asamblea Nacional (AN), de mayoría opositora, denunció que los siete diputados fueron comprados por el régimen chavista para formar parte de la “Operación Alacrán”, cuyo objetivo era sumar voluntades para impedir la reelección de Juan Guaidó como presidente del Parlamento en la elección de este domingo.
La presidencia de la Asamblea Nacional informó que los siete congresistas “han decidido traicionar la causa de la libertad” y “sucumbir ante la dictadura corrupta con la Operación Alacrán”.
Parra, Brito, Noriega y Pérez fueron suspendidos y expulsados de los partidos opositores Primero Justicia y Voluntad Popular, del cual forma parte Guaidó, luego de la difusión de la investigación de Armando.Info, que reportó que unos nueve congresistas habrían mediado a favor de dos empresarios vinculados a la dictadura.
De igual forma, los diputados fueron suspendidos de la Comisión de Contraloría y les abrieron una investigación en el cuerpo legislativo. Algunos de los implicados rechazaron los señalamientos y acusaron a Guaidó de actuar contra ellos por no apoyar su reelección.
Este domingo, en una jornada marcada por la tensión y un nuevo atropello contra la oposición, el régimen bloqueó el ingreso de los diputados opositores al Parlamento, entre ellos el propio Guaidó. No obstante, los parlamentarios chavistas pudieron ingresar sin problemas, al igual que los opositores que tienen vínculos con la dictadura, como el caso de Parra.
Minutos antes de la fraudulenta elección, el diputado Brito, otro de los acusados de operar para el régimen y que también se vio involucrado en el caso de corrupción denunciado por la oposición, había anticipado que este domingo habría un nuevo presidente de la Asamblea Nacional, cargo para el que postuló a Parra.

