El presidente de Rusia, Vladímir Putin, comunicó formalmente a su homólogo estadounidense, Donald Trump, su determinación inquebrantable de tomar el control absoluto de la región del Donbás. La advertencia reafirma la postura de Moscú frente a la resistencia ucraniana y marca el posicionamiento del Kremlin ante la nueva administración de Estados Unidos.
El contacto telefónico, motivado inicialmente por el 250 aniversario de la independencia estadounidense, se extendió por una hora y 25 minutos, convirtiéndose en un escenario de alta tensión geopolítica.
Ofensiva total en el este de Ucrania
De acuerdo con las declaraciones de Yuri Ushakov, asesor de asuntos internacionales del mandatario ruso, Putin fue categórico respecto al avance de sus tropas en el frente oriental:
- Advertencia directa: “Por más que el gobierno de Kiev se aferre a los bastiones que le quedan, nuestro Ejército los tomará sin falta”, remarcó el líder ruso durante el intercambio.
- Nueva fase operativa: Desde Moscú se enfatizó que la reciente captura de la ciudad de Kostiantínifca marca una nueva etapa estratégica dentro de las operaciones en la autodenominada república popular de Donetsk.
- Avanzada rusa: Putin transmitió a Trump que las fuerzas armadas de su país avanzan “con seguridad, liberando una localidad tras otra”.
Críticas a Kiev y a la Unión Europea
Durante el diálogo —solicitado por la Casa Blanca según el reporte del Kremlin—, Putin aprovechó para cuestionar la estrategia de las potencias occidentales:
- Falsa percepción: El mandatario ruso sostuvo que tanto Kiev como la Unión Europea mantienen una “percepción errónea de la situación general en la línea del frente”.
- Acusaciones de escalada: El asesor presidencial ruso expresó que «Kiev y sus patrocinadores europeos apuestan por alargar e incluso escalar el conflicto, echando mano a métodos terroristas contra la población civil».
Condiciones para la paz: A pesar de la firmeza militar, Putin remarcó que el Kremlin mantiene su preferencia por una solución político-diplomática, siempre y cuando cualquier negociación contemple y respete los principios territoriales exigidos por la parte rusa. El contacto fue calificado por Moscú como «extremadamente constructivo y enjundioso».

