Durante cinco días tras el terremoto del 24 de junio, el Grupo Élite del Cuerpo de Bomberos de Cabimas, en coordinación con equipos de rescate nacional e internacional, realizó operaciones complejas en el estado de La Guaira, logrando el rescate de tres caninos y una mujer de 80 años, además de la recuperación de 14 cadáveres.
Las labores incluyeron la aplicación de patrones de búsqueda y rescate, priorizando la localización de sobrevivientes.
El Mayor (B) Joendry Rangel, bombero con 25 años de experiencia y coordinador del Grupo Élite y miembro del Grupo de Respuesta Motorizada de Medicina de Emergencia, encargado de la atención de emergencias a nivel nacional en nombre de todo el personal de los ocho funcionarios que se trasladaron desde Cabimas hasta la Guaira, ofreció detalles de la labor cumplida en este desastre natural que hoy enluta al país.
Destacó que las labores incluyeron la aplicación de patrones de búsqueda y rescate, priorizando la localización de sobrevivientes, trabajo en conjunto con el equipo de los españoles.
El equipo Élite del Cuerpo de Bomberos de Cabimas está integrado por 19 funcionarios y de ellos ocho se trasladaron a la zona de desastre, como fueron el Mayor (B) Alejandro Suárez, P/Tte Ruly Chací, Sgto Mayor. Alexander Chirinos , Sgto1 Marbelis Molero , Sgto 1. Gaspar Barroso, Luis Barraez y Aaron Peña, llevando consigo equipos de extracción, equipos de bolsas de poder, equipos de rescate, mototrozadora, camillas, equipos de combate, halligan, hachas, equipos médicos, lámparas de emergencias, trajes encapsulados, maletines de traumas, entre otros.

Fases de la intervención y el factor emocional
El coordinador del Grupo ÉLITE indicó que el trabajo de rescate se divide en tres fases: la primera, enfocada en salvar personas con signos vitales; la segunda, en la recuperación de cuerpos sin vida; y la tercera, en la recuperación y rehabilitación de la zona afectada para concluir la emergencia.
Señaló «que gracias a Dios siguen apareciendo gente con vida, que es lo que los llena de satisfacción como rescatistas».
«Como funcionarios del Cuerpo de Bomberos y que como seres humanos en medio de esta tragedia nacional nos hemos sentido afectados, pero hicimos uso del autocontrol de emociones y poder hacer lo mejor de nuestro trabajo».
Resaltó, que el autocontrol emocional es fundamental para los rescatistas, quienes deben equilibrar su humanidad y sensibilidad con el profesionalismo requerido en situaciones de desastre.
El coordinador del Grupo de rescate, señaló que el personal se encuentra físicamente bien, pero reconoce la necesidad de apoyo psicológico preventivo como parte de su profesionalismo, para estar preparados ante futuras emergencias.

Preparados para un nuevo relevo
El Gral.(B) Muffid Houmeidan, comandante del Cuerpo de Bomberos de Cabimas, resaltó la labor cumplidas por este primer grupo de especialistas de un total de 19 que conforman la Brigada Élite y que se sumaron a los 114 Cuerpos de Bomberos del país que se han hecho presentes en esta tragedia.

Destacó, que este es un grupo que está entrenado para este tipo de casos y otras emergencias, aunado a una serie de equipos que están destinados para hacer rescate en estructuras colapsadas.
Houmeidan informó, que se tiene previsto enviar otro grupo que posiblemente salga este viernes en conjunto con otros bomberos del Estado Zulia. Se está a la espera de los lineamientos de Caracas y del Sistema Nacional para la gestión de riesgo Redan-Zoedan.
«No solo son bomberos, son ángeles con cascos«
La labor desempeñada por el Grupo Élite y la Brigada del Grupo de Respuesta Motorizada de Medicina de Emergencia (GRUMAE) encargado de la atención de emergencias a nivel nacional fue reconocida por familiares de las víctimas del terremoto que ha dejada un luto nacional, entre las que destacan la Familia Gualtieri Ruiz, residentes de La Guaira, quienes lo definieron no sólo como bomberos sino como ángeles con cascos, moviendo piedras y montañas de dolor, rescatando los cuerpos de un ser querido que ahora vuela libre, porque fueron ellos quienes le dieron la dignidad que se merecía.


