Un petrolero ruso sancionado que se dirigía a Venezuela con un cargamento de combustible modificó abruptamente su ruta después de cruzarse con un destructor de la Marina de Estados Unidos, un movimiento inusual que ha levantado dudas sobre una posible intervención de Washington para limitar el apoyo energético de Moscú a Caracas.
La información se conoció a través de datos de seguimiento marítimo recopilados por Bloomberg.
Encuentro inesperado en el Caribe
El buque, identificado como Seahorse, tenía previsto arribar a Venezuela con combustible el 13 de noviembre.
Sin embargo, mientras avanzaba por el Caribe, el destructor estadounidense USS Stockdale apareció en su trayectoria, obligando al petrolero a modificar su rumbo.
Tras el cruce, el Seahorse viró 180 grados y se dirigió a Cuba. En paralelo, el USS Stockdale continuó navegando cerca de las aguas venezolanas rumbo a Puerto Rico.
Intentos fallidos de acercarse a Venezuela
Desde entonces, el petrolero ruso ha intentado acercarse a Venezuela en dos ocasiones, pero en ambas terminó retrocediendo. Actualmente permanece detenido en aguas del Caribe, sin señales claras de retomar su trayecto original.
Estos movimientos son considerados inusuales, ya que los buques que transportan nafta desde Rusia hacia Cuba y Venezuela normalmente mantienen rutas directas debido al alto tráfico comercial de la zona.
Washington guarda silencio
Hasta ahora no está claro si el USS Stockdale tenía órdenes específicas relacionadas con el petrolero. Un portavoz del Comando Sur declinó hacer comentarios sobre los movimientos del destructor.
El USS Stockdale llegó al Caribe a finales de septiembre junto con otros buques de guerra estadounidenses en el marco de operaciones antinarcóticos impulsadas por la administración del presidente Donald Trump.
Un buque clave para el suministro energético venezolano
El Seahorse se encuentra sancionado por el Reino Unido y la Unión Europea, y forma parte del pequeño grupo de cuatro buques rusos que transportan nafta a Venezuela. Este combustible es esencial para el proceso de refinación en el país, especialmente después de que la política de “máxima presión” de Trump frenara las importaciones de nafta que Venezuela recibía de Chevron durante la administración Biden.
El petrolero ya había entregado un cargamento a finales de octubre y se dirigía nuevamente a territorio venezolano tras una escala técnica en Cuba.
Sin respuestas oficiales
La Casa Blanca, el Kremlin y el Ministerio de Información de Venezuela no han respondido las solicitudes de comentarios sobre el incidente ni sobre la posible implicación geopolítica detrás del sorpresivo cambio de ruta.

