El dirigente opositor venezolano Leopoldo López denunció este sábado que la vivienda donde residió junto a su familia en Venezuela fue destruida y posteriormente utilizada para el funcionamiento de un programa social dirigido a adultos mayores.
A través de un video difundido en sus redes sociales, López aseguró que el inmueble, ubicado en Caracas y cargado de valor sentimental para su familia, fue saqueado, intervenido y transformado tras su salida del país.
La denuncia reavivó el debate sobre las presuntas confiscaciones y ocupaciones de propiedades vinculadas a dirigentes opositores venezolanos en los últimos años.
“La presentan como un programa social”
En su mensaje, López cuestionó que la propiedad sea mostrada actualmente como un espacio de atención para personas de la tercera edad.
“Hoy la casa la presentan como un programa social, como un programa para gente de la juventud prolongada”, expresó el exalcalde de Chacao.
Sin embargo, aclaró que no tiene objeciones contra los programas destinados a adultos mayores y recordó que durante su gestión impulsó iniciativas similares.
“No tengo nada en contra de que existan programas para la tercera edad. De hecho, cuando fui alcalde, uno de los proyectos a los que más cariño le tenía era precisamente el de juventud prolongada. Inauguramos varias casas y nunca se las quitamos ni se las robamos a nadie”, afirmó.
Asegura que fue una represalia política
El dirigente opositor sostuvo que la intervención de la vivienda ocurrió después de que realizara pronunciamientos públicos relacionados con la salida de Nicolás Maduro del poder.
Según López, la acción contra el inmueble estaría vinculada a sus posiciones políticas y forma parte de una política de persecución contra dirigentes disidentes.
“La casa tenía recuerdos de toda una vida familiar. Allí crecieron nuestros hijos, compartimos momentos importantes y hoy gran parte de eso fue destruido”, señaló en el audiovisual.
Denuncias previas sobre el inmueble
La denuncia se suma a señalamientos realizados anteriormente por su esposa, Lilian Tintori, quien aseguró meses atrás que la vivienda había sido saqueada y parcialmente demolida.
Tintori afirmó que la propiedad fue vaciada, que se llevaron pertenencias familiares y que varias áreas de la residencia resultaron destruidas.
Las acusaciones generaron una amplia reacción en redes sociales y entre sectores de la oposición venezolana, que han denunciado casos similares contra dirigentes políticos en el exilio.
“Es un patrón que afecta a muchos venezolanos”
Durante su intervención, López rechazó que el caso sea presentado únicamente como una acción administrativa o social.
A su juicio, se trata de una práctica que afecta a distintos ciudadanos y actores políticos que han cuestionado al Gobierno venezolano.
El dirigente sostuvo que la situación forma parte de un patrón de confiscaciones y ocupaciones que, según dijo, se ha repetido contra dirigentes opositores, activistas y familias vinculadas a sectores críticos del poder.
Reacciones en redes sociales
Las declaraciones de Leopoldo López rápidamente se viralizaron en plataformas como Instagram y X, donde usuarios debatieron sobre la denuncia y compartieron imágenes relacionadas con la propiedad.
Mientras algunos sectores respaldaron la versión del opositor y denunciaron persecución política, otros defendieron el uso social del inmueble para programas destinados a adultos mayores.
La polémica vuelve a colocar a López en el centro de la conversación política venezolana y reabre la discusión sobre el derecho a la propiedad privada, las medidas del Estado sobre bienes vinculados a dirigentes opositores y el futuro de las garantías democráticas en el país.

