Los venezolanos estamos a la expectativa sobre el destino de nuestra nación, observamos en los medios de comunicación imágenes de concentraciones y movilizaciones, en esos materiales audiovisuales se puede notar el “copiar y pegar” para hacer ver grandes masas que acompañan a dos candidatos antagónicos.
La gente los sigue, los escucha, pero siempre queda la duda, ya hemos recibido muchas decepciones producto de malas decisiones, el tiempo nos indica que no tenemos memoria, si errar es de humanos, nosotros lo hacemos multiplicado por dos.
Cada candidato crea la sensación que está ganando, a las imágenes y videos se suman las encuestas donde dan por vencedor al que mejor pague.
Las encuestas son originadas con preguntas cerradas y sacadas de contexto, sumado a esto, está el mesianismo del cual somos adictos, creer que alguien bajará del cielo a salvarnos (políticamente hablando), esta es una de las tantas características de los pueblos latinos acostumbrados y educados para el populismo, <teniéndolo todo, no tenemos nada> nos dejamos llevar por esas campañas con imágenes y música pegajosa creada por expertos que hoy se valen de la digitalización para dar más realismo, pero es un espejismo.
Ambos aspirantes recorren cada rincón del país llevando su mensaje, usando palabras claves que atraen al elector, uno representa el presente gris, opaco y desgastado, un modelo económico estéril y sin atractivo desde cualquier punto que se le mire,
El otro propone un modelo de país productivo y de desarrollo, llamando a la unión de los venezolanos, la inclusión, el perdón, con la mirada puesta en el futuro, anhelando el regreso de ocho millones de coterráneos que esperan se den las condiciones para retornar a su patria.
Estamos en un momento inédito e histórico en esta Venezuela que ha sido golpeada por equivocaciones y malas decisiones derivadas de caprichos ideológicos trasnochados que nos están llevando a un despeñadero, esperamos la mejor encuesta que se realizara este 28 de julio de este año en curso, todo votante debe observar los verdaderos indicadores que le inspiraran en la toma de decisiones: mirarse al espejo y observar su actual estado de salud y físico, señalar que causó tener en casa, habitaciones vacías llenas de recuerdos, revisar sus ingresos económicos, las fachadas de sus casas, etc.
En fin, ese día debe ser de reflexión y acción al oprimir el botón de la maquina electoral, es una cita con la historia y nosotros seremos los protagonistas, tenemos en nuestras manos la tinta para escribir una página más en la historia republicana, ojalá seamos victoriosos en el nombre del Todopoderoso.
Periodista Néstor Peralta
CNP: 7371

