Una prolongada labor de búsqueda culminó la noche del 18 de agosto, tras confirmarse la localización de los restos sin vida de siete integrantes de un mismo grupo familiar entre las ruinas de las Residencias Bahía Mar, en la parroquia Caraballeda, estado La Guaira, colapsadas tras el devastador terremoto registrado el pasado 24 de junio.
Entre las víctimas se encontraban la hija, la nieta y otros cinco allegados de Maru Goncalves, quien permaneció durante semanas en el lugar de la tragedia, donde exigió y coordinó apoyo de organismos públicos, equipos de rescate y voluntarios para localizar a sus familiares.
La ubicación de los cuerpos fue posible mediante el uso de drones y tecnología especializada, herramientas que permitieron identificar con mayor precisión el punto donde se encontraban las víctimas dentro de la estructura colapsada y orientar a las comisiones encargadas de las labores de rescate.
Según relató Goncalves a medios de comunicación regionales, sus familiares se disponían a viajar hacia Caracas cuando ocurrió el terremoto. El grupo se encontraba desplazándose hacia el área del estacionamiento cuando fue sorprendido por el repentino colapso de la edificación.
«Agradezco a todas las personas que atendieron mi llamado de auxilio y me apoyaron en todo momento para dar con el paradero de mi familia y así poder cerrar este ciclo tan doloroso», expresó Goncalves.
Con la recuperación de los siete cuerpos culminaron las labores de extracción y los procedimientos periciales en el lugar, mientras los restos fueron puestos a disposición de las autoridades para cumplir con los trámites correspondientes y posteriormente ser entregados a sus familiares.
El hallazgo pone fin a casi dos meses de incertidumbre y angustia para los allegados de las víctimas, quienes desde el día del terremoto mantuvieron la esperanza de localizar a sus seres queridos entre los escombros de Bahía Mar.

