Autoridades municipales de Lagunillas hicieron un recorrido por el embalse de Burro Negro, así como constataron la situación en la parroquia Campo Lara al desbordarse el río que desahoga de la represa.
Varias fincas, decenas de parceleros, vías incomunicadas y viviendas bajos las aguas fue el panorama tras desbordarse el río Burro Negro (Pueblo Viejo).
El alcalde de Lagunillas, José Mosquera, acompañado de concejales y funcionarios de PC y del Cuerpo de Bomberos llegaron al embalse para inspeccionar las condiciones del embalse, cuyo desahogo desemboca en el río Pueblo Viejo y este está completamente desbordado.
“Estamos acá viendo la delicada situación en la zona (Burro Negro) donde varias parcelas y algunas fincas han sido afectadas”, dijo Mosquera.
Además, el alcalde de Lagunillas en conjunto con los cuerpos de prevención y la comunidad lograron habilitar un centro de acopio para las familias afectadas.
Mosquera pudo conversar con algunas de las familias afectadas para hacer un evalúo preciso sobre la situación.
El registro civil parroquial de Campo Lara fue habilitado como centro de acopio, en donde el equipo municipal llegó con enseres y alimentos para los afectados.
“Estamos verificando con los equipos de PC y el Cuerpo de Bomberos para elevar las correspondientes solicitudes ante el gobierno regional y nacional”, dijo el concejal Carlosman Leal, presidente del Concejo Municipal de Lagunillas.
Entre unas 20 familias serían las familias afectadas en la zona cercana al río; en la zona hay casas inundadas; así como hay reportes de animales de cría arrastrados por la corriente tras la crecida.
Una dirigente de la zona explicó que las zonas más afectadas son de El Paraguito, El Sombrero y El Congo.
Todas estas áreas son parcelas de pequeños productores dedicados a la agricultura y cría de ganado vacuno, ovino y porcino.








