Como parte de esa diáspora que proviene de Ciudad Ojeda, Zulia, el joven Manuel Cárdenas logró otra meta a bordo de su bicicleta, subiendo a lo más alto de los farallones en Santiago de Chile.
«Cada pedalada es una oportunidad para recordarnos que el verdadero desafío no está en la montaña, sino en nuestra mente. Los límites son solo temporales si creemos en nosotros mismos», afirma Cárdenas.
La experiencia de subir la cumbre chilena le ha convertido ser una inspiración para aquellos que desbordan su energía en una bicicleta.

Cárdenas, un lagunillense apasionado, ciclista y aventurero, ha dejado su marca en las alturas de la Cordillera de los Andes.
Y es que Manuel logró conquistar los imponentes Farellones, la famosa serranía nevada que se eleva a más de 2.511 metros sobre el nivel del mar, en un épico recorrido en bicicleta desde Santiago de Chile.
La travesía, conocida por ser una de las más exigentes para los ciclistas de la región, comienza en la vibrante capital chilena y se extiende hacia las imponentes montañas que custodian la ciudad.
Durante la subida, el zuliano Manuel Cárdenas enfrentó una constante batalla contra la inclinación del terreno, estimado en un 13% de dificultad, el aire enrarecido y las condiciones climáticas extremas de la cordillera.
El ciclista se preparó durante meses para este viaje, entrenando tanto física como mentalmente. El ascenso, que incluye más de 40 curvas cerradas y un desnivel pronunciado, ha sido testigo de innumerables intentos fallidos por parte de ciclistas menos preparados.
Con su logro, Manuel Cárdenas se ha consagrado como un referente en la comunidad ciclista de Chile.
El camino a Farellones es una prueba significativa, pues consta de 36 kilómetros de subida, todo pavimentado, que inician en Av. Las Condes.
El ascenso al puerto de montaña de Farellones se inicia a los 800 msn app. y culmina en los 2.300 msn app. Por lo que el desnivel es aproximadamente de 1.500 metros.


