El Intendente Municipal de Cabimas, abogado Carlos González, informó que la contaminación sónica es la principal denuncia de los ciudadanos, especialmente en las parroquias Germán Ríos Linares y Carmen Herrera, razón por la cual en un esfuerzo por garantizar la tranquilidad ciudadana, este despacho está realizando visitas de llamado de atención y de verificación de denuncias.
Destacó que ese tipo de ruidos, habitualmente, provienen de fiestas, reuniones, prácticas musicales u otros eventos de ese tipo, capaces de perturbar la paz y la tranquilidad de los vecinos y que también se observa dentro del área comercial de la ciudad.
“Hacemos un llamado, en principio, de educación antes de aplicar sanciones, hemos visitado varios locales, varias personas, educándolos con respecto a esta situación antes de tomar las medidas pertinentes que la ley permite que nosotros hagamos”, dijo el intendente de Cabimas.
Destacó que entre los sectores donde se reportan exceso de volumen en los equipos de sonido es la urbanización Los Laureles, donde es constante la solicitud de la presencia policial y de la intendencia ante la anarquía que reina en relación a la contaminación sónica y que perturba la tranquilidad de los vecinos.
En lo que se refiere a la contaminación sónica dentro del área comercial, la misma se va a canalizar con la Dirección de Servicios Públicos de la Alcaldía, que es la que rige el comercio en lo que es el Centro Cívico de Cabimas, para que con apoyo de ellos, del gobierno municipal, regional y nacional, hacer un llamado a la comunidad de conciencia, de paz y la convivencia sana en el municipio.
Indicó que si la persona reincide, las autoridades pueden confiscar los equipos de sonido.
Un problema de salud pública
Expertos en salud han advertido que la exposición prolongada a niveles de ruido por encima de los 65 decibelios puede causar problemas de audición, estrés, trastornos del sueño y problemas cardiovasculares.

