Por Msc. Yonathan Rodríguez
Venezuela se convertiría en el «Área 51» de la geopolítica estadounidense: un desierto burocrático ultrasecreto donde Washington intentaría ocultar sus peores experimentos sociales y mutaciones económicas.
Así funcionaría esta ridícula analogía con la realidad: el gran secreto del desierto geopolítico y la restricción total en los mapas oficiales de la Casa Blanca. El Estado 51 aparecería pixelado bajo el nombre de «Zona de Seguridad Nacional de Suministro», donde los extraterrestres nativos (los ciudadanos venezolanos) serían tratados como los «aliens» del complejo: seres incomprendidos que hablan un idioma indescifrable —el español caribeño a mil palabras por minuto— y que sobreviven en atmósferas hostiles con una resistencia biológica inexplicable para la ciencia.
Aspectos relevantes
Autopsias económicas
En los sótanos del Pentágono, científicos de Wall Street intentarían diseccionar el fenómeno hiperinflacionario, asombrados de cómo un organismo económico pudo seguir respirando sin signos vitales visibles durante años.
Tecnología alienígena vs. realidad nacional
Ingeniería inversa fallida
Los ingenieros aeroespaciales de Estados Unidos intentarían replicar el «motor de antimateria» venezolano: la capacidad de hacer funcionar autobuses y centrales eléctricas usando alambre de cobre, teipe negro y mucha fe.
Combustible OVNI
El petróleo extrapesado de la Faja del Orinoco sería clasificado como «fluido de propulsión intergaláctica», guardado en barriles secretos mientras la población local sigue haciendo fila para comprar gasolina ordinaria.
El platillo volador criollo
El transporte público nacional sería visto por los norteamericanos como una flota de naves espaciales que desafía simultáneamente las leyes de la física, la gravedad y la seguridad vial.
Control de la información y negación oficial
Avistamientos censurados
Cada vez que un satélite capte una fiesta callejera a oscuras durante un apagón masivo, el Gobierno de Estados Unidos emitirá un comunicado asegurando que «solo era un reflejo de la luz de la Luna sobre un globo meteorológico».
Cazadores de mitos
Los teóricos de la conspiración viajarían a la frontera para intentar fotografiar un fenómeno paranormal único en el universo conocido: un lugar donde la canasta básica familiar cuesta cuatro veces más que el salario mínimo integral.
Por supuesto, todo lo anterior no es más que una serie de comparaciones absurdas e ingeniosas inspiradas en las contradicciones, peculiaridades y el ingenio de nuestra cultura criolla.

