Golden State Warriors hizo de todo en la cancha, pero su mejor arma, la larga distancia estuvo afinada con Steph Curry líder del partido.
El partido terminó 107 a 88 con una holgada diferencia que al final del partido solo sirvió para descansar a los titulares.
El partido tuvo dos cuartos muy cerrados, en lo que presagiaba que Celtics podría poner la serie 2 a 0, pero con un impulso extra, Warriors logró sacar hasta 29 puntos de diferencia.
El tercer cuarto fue una poesía del largo perímetro, hasta un lanzamiento de largo distancia a varios metros coronó la mayor ofensiva del segundo juego.
El último cuarto con 24 puntos de ventaja para los Warriors dejó las cosas muy claras. Al final la diferencia rozó las tres decenas.
Esos tres cuartos con los tiros de larga distancia por parte de Steph Curry y Jordan Poole dejaron sin respuesta a Boston.
Curry terminó con 29 puntos, liderando una vez más a su club; Tatum por Boston anotó 28 y ya piensan en el tercer duelo.

