La problemática ambiental del estado Zulia, está adquiriendo niveles que han sobrepasado las expectativas de una zona que entra en el umbral de la emergencia. Esta situación es una de las más peligrosas, que sacude al sistema ecológico de Venezuela.
En los últimos 15 años la región ha sido profundamente vulnerada por los factores contaminantes, aunado a ello la ausencia de políticas conservacionistas, preventivas y educativas han fomentado un desorden ambiental que ha deteriorado el equilibrio armónico entre los subsistemas ecológicos de la región.
El envejecimiento prematuro del lago de Maracaibo, la sedimentación del río Escalante, la deforestación y las voladuras constantes del Oleoducto Limón-Coveñas, los constantes y permanentes derrames petroleros en las áreas de producción petrolera y el creciente nivel de subsidencia en la Costa Oriental del Lago, el colapso en el Sistema de Colectores y la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales del municipio Cabimas, la sedimentación de la Laguna de Sinamaica, la acumulación y mala disposición de residuos sólidos en la ciudad de Maracaibo, San Francisco y todo el estado Zulia, son tan solos algunos de los problemas ambientales presentes que esperan por una intervención de las autoridades gubernamentales.
Marcelo Monnot, presidente de la Fundación Ecológica Manatara, señala que se viene insistiendo en programas de inversión general, pero, se observa un detenimiento en la inversión económica para el saneamiento ambiental, que coadyuve al mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos.

Toda la referencia en esta materia, debe obligatoriamente vincularse con la inmensa problemática que presenta hoy, cada vez más grave, la cuenca del Lago de Maracaibo. dijo Monnot.
Ante todo lo mencionado la Fundación Ecológica Manatara propone consideraciones generales de la problemática ambiental que afecta a todo el territorio zuliano.
Entre ellas destaca, que se debe tener como prioritaria la política de saneamiento ambiental de la cuenca del lago de Maracaibo y se gestionaría ante los Despachos Nacionales los recursos necesarios para cumplir con tal fin.
De tal manera, se debe impulsar la culminación de las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales de la región y se dará inicio a otras obras relativas a la descontaminación de nuestro principal ecosistema acuático. Es necesario revisar con los gobiernos de los estados de la Cuenca del lago de Maracaibo, los Programas Ambientales, para contribuir eficazmente y en forma conjunta al proceso de recuperación del mismo.
También resaltó Monnot, que es inaplazable la creación del Consejo Regional del Ambiente, para que se convierta en el Organismo Rector de la gestión ambiental del Zulia. Es fundamentalmente necesario que la Creación del Ente Regional encargado de la Protección de Cuencas.
En ese sentido, la Asamblea Nacional debe trabajar en la Creación de una Ley Especial para la Protección de las Cuencas del lago de Maracaibo, y que promueva conjuntamente con las Universidades del Zulia, la Unidad de Gestión de Cuencas del Estado Zulia.
Igualmente, se señala como urgente el rescate del Jardín Botánico de Maracaibo. Para ello, debe establecerse con la Fundación Encargada de la Administración del mismo y las Alcaldías de Maracaibo, San Francisco y el sector privado, un acuerdo integral que permita recuperar para los zulianos este interesante espacio vital.
Monnot también indicó, que dado los constantes derrames petroleros que produce la guerrilla colombiana al oleoducto Caño Limón-Puerto Coveñas, trayendo consecuencias muy graves para los ecosistemas acuáticos del Zulia, a través de los ríos Catatumbo, Zulia, Socuavó , Tarra entre otros, y por ende, al Lago de Maracaibo, debe exigirse a la Cancillería Venezolana, la revisión y modificación del Plan Bilateral por efectos de derrames petroleros, firmado entre PDVSA y ECOPETROL, de Venezuela y Colombia respectivamente.
Igualmente, debe apoyarse e instar a los gobiernos locales, a establecer una política ambiental municipal, para contribuir en forma conjunta al proceso de conservación y protección del sistema ecológico de la región.
Como también se considera tarea prioritaria el trabajo conjunto con las Organizaciones no Gubernamentales Ambientalistas. El Ejecutivo Regional, las Alcaldías y el Gobierno Nacional deben apoyar todas las iniciativas, Proyectos y Programas que emanen de estos entes.

