El gremio docente exige salarios dignos, restitución de beneficios laborales y soluciones para miles de educadores suspendidos
La crisis educativa en Venezuela podría experimentar un nuevo episodio de tensión el próximo 10 de junio, luego de que la Federación Venezolana de Maestros (FVM) anunciara un paro nacional de 24 horas bajo la consigna “Maestro, quédate en tu casa”.
La medida de protesta fue convocada tras semanas de movilizaciones, asambleas y reclamos por parte del sector educativo, que denuncia el deterioro de las condiciones laborales y salariales de los docentes venezolanos. La paralización cuenta además con el respaldo de organizaciones sindicales del sector universitario.
Docentes piden a padres no enviar a sus hijos a clases
La presidenta de la FVM, Carmen Teresa Márquez, hizo un llamado a padres y representantes para que se sumen a la jornada de protesta.
“Le decimos a los padres que el 10 de junio no envíen a los niños y niñas a los colegios porque los maestros no van a estar en la escuela”, expresó la dirigente gremial.
Según la organización, la situación económica de los educadores continúa siendo crítica pese a los anuncios realizados por el Ejecutivo sobre mejoras en los ingresos del sector.
Salarios insuficientes frente al costo de vida
La Federación Venezolana de Maestros sostiene que los ingresos actuales de los trabajadores de la educación están muy lejos de cubrir las necesidades básicas de una familia venezolana.
De acuerdo con la dirigencia sindical, el costo de la canasta alimentaria supera ampliamente los ingresos que perciben los docentes, lo que ha provocado un deterioro progresivo de su calidad de vida.
A esta situación se suma el aumento constante de los costos de transporte, un gasto que afecta especialmente a quienes deben trasladarse largas distancias para cumplir con sus jornadas laborales.
“Muchos docentes tienen que pagar dos o tres pasajes para llegar a sus escuelas y sus ingresos no alcanzan para cubrir esos gastos”, denunció Márquez.
Exigen revertir medidas aplicadas desde 2022
Uno de los principales reclamos del magisterio está relacionado con las políticas salariales implementadas desde 2022 a través de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre).
La FVM exige la restitución del 100 % de las primas y beneficios contractuales que, según denuncian, fueron reducidos o eliminados de forma unilateral, afectando significativamente los ingresos de miles de trabajadores del sector educativo.
Los gremios consideran que estas medidas vulneran derechos laborales adquiridos y contradicen el principio constitucional de progresividad de los beneficios para los trabajadores.
Más de 50.000 docentes estarían suspendidos
Otro de los puntos que genera mayor preocupación dentro del sector es la situación administrativa de miles de educadores en todo el país.
Según datos ofrecidos por la Federación Venezolana de Maestros, alrededor de 50.000 docentes permanecen suspendidos sin que se les haya abierto previamente un expediente administrativo formal.
La organización denuncia que muchos de estos trabajadores se encuentran en un limbo institucional, sin respuestas claras sobre su situación laboral ni sobre una eventual reincorporación al sistema educativo.
Jubilados también reclaman beneficios
La plataforma de exigencias incluye además el pago del bono de Responsabilidad Profesional para los docentes jubilados y pensionados, así como la actualización de las tablas salariales conforme al costo real de la canasta alimentaria.
Los dirigentes sindicales sostienen que las actuales remuneraciones no permiten garantizar condiciones de vida dignas para quienes dedicaron décadas al sistema educativo nacional.
Denuncian falta de diálogo con el Ministerio de Educación
La FVM también cuestionó la ausencia de canales efectivos de comunicación con las autoridades educativas.
Carmen Teresa Márquez afirmó que desde la llegada de Héctor Rodríguez al Ministerio de Educación, las organizaciones sindicales han tenido escasas oportunidades de diálogo institucional.
Según indicó, los encuentros entre el ministerio y los representantes gremiales han sido limitados, lo que ha dificultado la búsqueda de soluciones a los problemas planteados por el sector.
El conflicto podría extenderse
La paralización prevista para el 10 de junio no sería una acción aislada. La dirigencia sindical advirtió que las futuras decisiones dependerán de las respuestas que ofrezcan las autoridades a las demandas presentadas por los trabajadores de la educación.
Además, asociaciones de profesores universitarios han confirmado su respaldo a la protesta, ampliando el alcance de un conflicto que podría impactar distintos niveles del sistema educativo venezolano.
Con esta convocatoria, el magisterio venezolano busca aumentar la presión para lograr mejoras salariales, la restitución de beneficios laborales y soluciones concretas a las problemáticas que afectan a miles de docentes en todo el país.

